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Full text of "Mensajero Valdense"

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AÑO XXXVi 


DICIEMBRE 19 DE 1995 


L 

I 


PORTE PAGÓ 
N<? 878 


MENSAJERO VALD 

ORGANO OFICIAL DE LA FEDERACION DE IGLESIAS EVANGELICAS VALDENSES 



Respla ndeced como luminares en el mundo (Fillp. 2: 15) 


Director Responsable: 
JULIO TRON. — Colonia. 

Sub-Director: 

SILVIO LONG. — Colonia. 


c-f m 


f 


MAR 9 1988 

Administrador: \ u 

i RA H L o“™ ARD - - B3 " 484 - Tel ' M^éical se»^ 



Redactores: 

Pastor JUAN TRON, Sra. LIDIA B. de 
REVEL, Srta. BLANCA E. PONS. 

Imprenta Editora: 

“El Siglo Ilustrado”. — Yí 1276, 
Teléfono: 8-53-15. — Montevideo 


SUSCRIPCIONES: Uruguay 8 5.00 o/u. — A rgentina 8 25.00 m/Á. — Cambio de dirección: Uruguay S 1.00 o/u, — Argentina $ 4.00 m/n. 


C O N T E N I D O : 

Emmanuel anunciado por Isaías. — Navidad 1955. — Noche de Paz, noche de Amor. — La Anunciación de María. — Año Nuevo, 1956. — 
Página Femenina. — Reseña Ecuménica. — Un lugar. —« ¿Quién dicen que soy? — ¿Por qué festejamos Navidad? — Juan Zorrilla de San 
Martín. — VIII Campamento del Norte. — El pensamiento religioso. — Fiesta Anual de Can to. — Misión Suiza en Africa. — La Infancia de 
Jesús. — El Centenario y Montevideo. — Campamento de Trabajo. — Agradecimiento. — Ecos Valdenses. — In Memoriam. 


s 


tmmanuel anunciado por Isaías 


Sucedió en tiempo de Ajaz, hijo de Jotam, 
hijo de Ozías, rey de Judá, que Resín, rey 
de Siria, y Pecaj, hijo de Rezalías rey de 
Israel, subieron a Jerusalem para combatir¬ 
las; mas no pudieron tomarla. 

Y fuéle anunciado a la casa de David lo 
siguiente: Siria se ha confederado con 
Efraim. Y estremeciósele el corazón y el co¬ 
razón del pueblo, como se estremecen los 
árboles del monte a 
impulsos del viento. 

Entonces dijo Yavé 
a Isaías: Sal ahora al 
encuentro de Ajaz, tú 
y Sear-jasub tu hijo, 
al extremo del acue¬ 
ducto de la alberca 
Superior, junto al ca¬ 
mino del campo de Ba- 
t a n e r o. Y dile: Sé 
atento y tranquilíza¬ 
te; no temas, ni des¬ 
mayes tu corazón por 
estos dos tizones hu¬ 
meantes, por el furor 
de la ira de Resín el 
Sirio, y del hijo de 
Remalías. Por haber 
acordado maligna de¬ 
cisión contra tí el Sirio, con Efraim y con 
el hijo de Remalías —diciendo: marchemos 
contra Judá, sitiémosla y conquistémola pa¬ 
ra nosotros, dándole por rey al hijo de Ta- 
bel —he aquí lo que dice el Señor Yavé: Es¬ 
to no se logrará, ni ocurrirá; pues la cabe¬ 
za de Siria es Damasco y la cabeza de Da¬ 
masco Resín, y la cabeza de Efraim es Sa¬ 
maría y la cabeza de Samaria, el hijo de Re¬ 
malías. Mas, si no tuviereis fe, no permane¬ 
ceréis. 


Y volvió Yavé a hablar a Ajaz, dicien¬ 
do : pide para tí una señal de Yavé tu 
Dios, bien sea de abajo en lo profundo, 
o de arriba en lo alto. Y Ajaz contestó: 
no pediré, no quiero tentar a Yavé. En¬ 
tonces dijo Isaíias: pues escuchad, casa 
de David: ¿os parece poco cansar a los 
hombres para que hayáis también, de can¬ 
sar a mi Dios? Por tanto, el Señor mis¬ 


mo os dará una señal: he aquí que la 
doncella concebirá y dará a luz un hijo a 
quien nombrará Enmanuel. ¿Se alimentará 
de leche y miel para que sepa desechar lo 
malo y escoger lo bueno. Pues bien, antes 
que el niño sepa desechar lo malo y escoger 
lo bueno, el país, ante cuyos dos reyes sien¬ 
tes temor, será abandonado. 

Isaías 7/1 - 16. 

; 

Con sobrada razón Isaías es considerado 


el profeta político por excelencia. En este 
pasaje, como en la mayoría de los trozos 
conservados en la colección de sus palabras 
y de sus hechos, se le ve ejercer su vocación 
de profeta en relación con sucesos políticos, 
y para ser más exactos hay que decir suce¬ 
sos de política internacional. Por esta ra¬ 
zón, si se quiere comprender con exactitud 
el mensaje de Isaías, es necesario compren¬ 
der la situación polí¬ 
tica internacional de 
su tiempo. 

En la época del epi¬ 
sodio que estudiamos, 
por el año 735 antes 
de Jesucristo, los des¬ 
cendientes d e Abra- 
ham vivían, y por dos 
siglos ya, divididos en 
dos reinos: el del Nor¬ 
te, llamado Israel, o 
también Efraim, con 
Samaria por capital; 
y el del Sur, llamado 
Judá, con Jerusalem 
por capital; esta últi¬ 
ma nación no cesaba 
en presentarse como 
legítimo sucesoi dei 
gran rey David, de ahí que la casa gober¬ 
nante fuese llamada la casa de David. 

Aunque hermanadas por su tradición re¬ 
ligiosa, estas dos naciones seguían separadas 
por Razones meramente políticas. Mientras 
tanto, alrededor de ellas, sucedían aconteci¬ 
mientos políticos muy semejantes a los que 
ocurren en cada siglo de la historia huma¬ 
na. Dos eran las potencias nacionales que 
se disputaban el predominio en el escenario 
mundial: al Oeste, Egypto algo decadente, 


: 

f 

4 




Navidad 1955 

Bendito sea el Señor, el Dios de Israel!, 

Porque ha visitado y hecho redención a su pueblo. 

Lucas i: 68 






I 







































2 


MENSAJERO VALDENSE 


Diciembre 15 de 1955 


y al Este. Asiria cuyo poder había venido 
creciendo desde las grandes conquistas de 
Tiglat-pileser I. por el año 1100 antes de J. 
C. Ambas naciones tenían sus problemas in¬ 
ternos que les impedía llevar a. cabo todas 
sus intenciones imperialistas: Etiopía, como 
parte integrante de Egipto, representaba pa¬ 
ra éste un constante foco de rebeldía; lo mis¬ 
mo ocurría para Asiria con Babilonia qüe se 
impuso años más tarde como potencia nú¬ 
mero uno en el mundo de aquel entonces. 

Entre las dos grandes potencias de aquel 
año 735 se encontraba una cantidad de pe¬ 
queños estados con sus propios gobiernos: 
los Fenicios (una federación de ciudades 
costeras, siendo las más conocidas Tiro y 
Sidón); los Filisteos, también sobre la cos¬ 
ta del Mediterráneo, al sur de los Fenicios; 
más al interior, Israel y Judá, rodeados de 
Edom, Moab, Siria, Hemath, otros pequeños 
estados, y tierras con tribus nómadas. Mu¬ 
chas eran las guerras entre ellos; por el 
año que nos ocupa, Judá dominaba sobre 
Edom; el más fuerte exigía el pago de im¬ 
puestos. Otras veces, estas pequeñas nacio¬ 
nes se unían para defenderse del ataque de 
las grandes potencias. En una palabra: el 
cuadro político de aquella lejana época se 
parecía mucho al de nuestros días. 

Volviendo a Isaías, es evidente que tenía 
una aguda visión de los aconteciminetos na¬ 
cionales e internacionales de su tiempo. Es 
muy posible que esto se debiese a que perte¬ 
necía a la clase dirigente de su nación; una 
tradición lo declara primo del rey Ozías, el 
abuelo de Ajaz, soberano de la época de 
nuestro relato. Su estirpe aristocrática, si 
así podemos decir, se ve confirmada por la 
holgura con la cual se desempeña ante el 
soberano. También debió tener estrechas re¬ 
laciones con la clase sacerdotal, pues bien 
parece ser que fué en el lugar santo del Tem¬ 
plo, usualmente reservado a los sacerdotes, 
que tuvo la visión (Cap. 6) con la cual quedó 
definitivamente sellada su vocación profé- 
tica. 

La opinión política de Isaías no era com¬ 
plicada. Para él saltaba a la vista que Asi¬ 
ria era la potencia que se impondría con to¬ 
das las acostumbradas crueldades y opresio¬ 
nes. Si su pueblo no se comportaba correcta, 
mente, si se dejaba arrastrar por las intrigas 
de la política internacional, ignorando así su 
fe y su Dios, sucumbiría inevitablemente. 
Una actitud neutral, no por indiferencia pe¬ 
ro sí por moralidad política, se imponía. Pe¬ 
ro él no veía, ni en los gobernantes ni en el 
pueblo, un verdadero deseo de mantener una 
conducta recta. Y es así como previo una 
catástrofe nacional. Pero mantuvo firme 
una convicción, que se le arraigó de manera 
especial en su visión en el Templo: aun cuan¬ 
do el pueblo fuese destruido, “una décima 
parte quedará y volverá”, un resto volverá 
a Dios, se convertirá; aunque Dios castigue 
su pueblo no lo abandonará completamente: 
“un resto se convertirá”. En su idioma esto 
se pronuncia Sear-jasub, y este fué el nom¬ 
bre que dió a su primer hijo para afirmar 
públicamente su convicción, su predicación. 
Esta manera de dar nombres simbólicos a 
sus descendientes es común de varios profe¬ 
tas israelitas; Oseas, por ejemplo, puso por 


nombre a una de sus hijas Lo-Ruhama, que 
significa “la que no inspira más misericor¬ 
dia”; y a uno de sus hijos lo llamó Lo-Am- 
mi, que quiere decir “el que no es mi pue¬ 
blo” ; de esta manera el profeta Oseas sub¬ 
rayaba el mensaje divino dirigido a su pue¬ 
blo. El mismo Isaías, tuvo un segundo hijo, 
después de Sear-jasub, y le llamó Mahersa- 
lal-hash-baz que significa “pronto saqueo, 
rápido botín”, con lo cual anunciaba la de¬ 
rrota de su pueblo por su infedilidad al Dios 
de Israel. Pero el significado del nombre 
de su primer hijo sigue siendo su mensaje 
fundamental: Sear-jasub; a pesar de todos 
los castigos divinos, “un resto volverá”, pues 
la fidelidad divina no es vana palabra. 

Podemos ahora considerar nuestro relato, 
cuyo primer versículo constituye como el tí¬ 
tulo : en el tiempo de Ajaz, los reyes de Si¬ 
ria e Israel, Resín y Pedaj respectivamente, 
se ligaron contra el reino de Judá; el título 
anuncia, <desde ya, “mas no pudieron apode¬ 
rarse de Jerusalem”. Se trata de una pe¬ 
queña guerra entre naciones secundarias den¬ 
tro del cuadro internacional; una de estas 
guerras cuyo resultado puede depender tan 
sólo de un gesto de una de las grandes po¬ 
tencias. 

Las noticias de la alianza entre Resín y 
Pecaj, del avance de sus ejércitos sobre Je¬ 
rusalem provoca el pánico entre los gober¬ 
nantes de Judá, empezando por el rey Ajaz; 
y el pánico se comunica al pueblo. Se trata 
realmente de pánico; sus corazones están 
agitados no como las hojas de los árboles 
cuando pasa el viento, sino que como los 
mismos árboles estremecidos cuando pasa un 
violento viento. En medio de la agitación 
del pueblo y de los gobernantes, surge la 
tranquila, a la vez que recia figura del pro¬ 
feta Isaías. El tiene una convicción que sa¬ 
be viene de Dios, y va a ir a proclamarla al 
mismo rey. Está informado que el rey y sus 
técnicos inspeccionan las provisiones de 
agua de la ciudad, en vista del sitio que se 
anuncia. Uno de los mayores tanques de re¬ 
serva es la alberca llamada superior que re¬ 
cibe el agua por medio de un acueducto lla¬ 
mado de “la alberca Superior”. Para lle¬ 
gar al extremo del acueducto, allí donde re¬ 
cibe el agua que transporta hasta la alber¬ 
ca, se toma el camino llamado “del campo 
del Batanero” (sin duda el nombre de una 
propiedad con un establecimiento para blan¬ 
quear, gracias a la presencia de mucha agua, 
los textiles de lana). Donde el camino al¬ 
canza el extremo del acueducto, allí es don¬ 
de el profeta se va a encontrar con el rey; y 
lo hará en compañía de su hijo Sear-jasub 
que es como la confirmación encarnada de 
su convicción. 

Para comprender el alcance de la gestión 
del profeta, es necesario recordar un detalle 
que nuestro texto no menciona explícita¬ 
mente pero que se halla indicado en el 2 9 
libro de Crónicas y confirmado por docu¬ 
mentos de la historia asiria. Se trata de lo 
siguiente: se rumoreaba que Ajaz pensaba 
pedir ayuda al gran rey de Asiria, Tiglat- 
pileser II, tal era su angustia. Sabemos que 
finalmente Ajaz sucumbió ante esta idea; y 
es entonces que Isaías profetizó la ruina del 
país; es la profecía que termina el capítulo 


7 (v. 17 a 25). Para Isaías era evidente que 
pedir la ayuda a Tiglat-pileser II significa¬ 
ba entregarse a su poder; los acontecimien¬ 
tos históricos dieron amplia razón al pro¬ 
feta. 

En nuestro relato, Isaías trata de evitar 
este desenlace. Para ello, una vez que está 
con eP rey, trata de infundirle calma: “Sé 
atento y tranquilízate; no temas ni desmaye 
tu corazón”. Y para fundamentar su exhor¬ 
tación tiene dos argumentos: uno político 
y otro teológico. Políticamente, es evidente 
que tanto Resín como Pecaj — que planean 
poner a un tal hijo de Tabel, como títere so¬ 
bre el trono ,de Judá — no tienen verdadero 
potencial económico y militar, y aún menos 
potencial moral; ellos pueden ser considera¬ 
dos como “tizones humeantes”, es decir, 
reyes sin real poder. Y ahora el argumen¬ 
to teológico, introducido por la solemne 
declaración “he aquí lo que dice el Señor 
Yaví”. El argumento proviene de la con¬ 
vicción que Dios tiene en sus manos a los 
gobernantes de las naciones, que si Resín 
es rey (la cabeza) de Damasco y de Siria 
(ya que Damasco es la capital —la cabeza 
— de Siria) y que si Pecaj es rey (la cabe¬ 
za) de Samaria y de Efraim (ya que Sama¬ 
ría es la capital — la cabeza— de Efraim), 
es tan sólo porque Dios lo permite; y del 
mismo modo que Líos les da poder, del mis¬ 
mo modo lo limita. Con este doble argumen¬ 
to Isaías tiene la seguridad que Resín y Pe- t 
caj no lograrán su objetivo. Pero agrega 
“mas si tuviéreis fe, no permaneceréis”. Hay 
que confiar en Dios, porque sino alguna des¬ 
gracia vendrá de cualquier manera. Y sobre 
esta palabra que se refiere tácitamente a 
los rumores según los cuales Ajaz va a pe¬ 
dir socorro a Tiglat-pileser II, Isaías se re¬ 
tira con su hijo Sear-jasub. 

Sin duda los rumores recién mencionados 
tuvieron confirmación algo más tarde. Y 
entonces Asaías hace un desesperado es¬ 
fuerzo para que Ajaz revoque su resolución. 
Los versículos 10 a 17 nos cuentan la segun¬ 
da entrevista. El profeta está divinamente 
seguro de su punto de vista, que propone al 
rey pedir cualquier señal —aún la más ex¬ 
traordinaria “de abajo en lo profundo o de 
arriba en lo alto” — teniendo la certidum¬ 
bre que Dios la proporcionará. Pero Ajaz 
no es un rey de fe; confía más en el poder 
de las armas que en la providencia divina; 
y con la habilidad del zorro que cuando le 
conviene sabe utilizar argumentos teológi¬ 
cos, contesta: “no pediré, no quiero tentar 
a Yavé”. Sin haber aún perdido toda espe¬ 
ranza, el profeta utiliza entonces su última 
arma. Es una palabra de esperanza con 
una amenaza velada. La amenaza va con¬ 
tenida en la primera frase: “Os parece po¬ 
co, casa de Judá, vosotros los gobernantes, 
cansar a los hombres para que hayáis tam¬ 
bién de cansar a mi Dios?” En la primera 
parte de la frase se refiere evidentemente 
al descontento de una parte del pueblo: los 
hombres están cansados, podría haber una 
revuelta, un golpe de estado; y esto sería 
la prueba que Dios se ha cansado también 
con el gobierno de Ajaz. Pero Isaías prosi¬ 
gue : en esta situación de incertidumbre, el 
Señor mismo dará una seña): “he aquí que 













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la doncella concebirá y dará a luz un hijo 
a quien nombrará Emmanuel. Se alimenta¬ 
rá de leche y miel para que sepa desechar lo 
malo y escoger lo bueno”. 

Este texto ha sido muy discutido precisa¬ 
mente por la razón de que en el evangelio 
segúu San Mateo se lo cita como profecía 
cumplida por el nacimiento de Jesucristo 
de la virgen María. Su explicación más na¬ 
tural me parece ser la siguiente: Isaías co¬ 
nocía una joven que estaba por casarse; la 
palabra hebrea traducida por doncella no 
significa propiamente “virgen”, sino mujer 
en condición de casarse. Esta joven perte¬ 
necía sin duda al círculo influenciado por 
el mensaje del profeta. En el capítulo si¬ 
guiente (8/16) se nos habla del grupo de 
los discípulos de Isaías al cual piensa con¬ 
sagrarse después de haber fracasado no 
sólo ante los gobernantes sino aún ante la 
opinión pública. Esta joven, perteneciendo 
al grupo de sus discípulos, parece haber de¬ 
cidido cuatro cosas i l 9 casarse a la breve¬ 
dad (posiblemente su prometido también 
formaba parte del'círculo bajo la influencia 
del profeta); 2 9 no esperar tiempo alguno 
para tener un hijo; 3^ darle el nombre de 
Emmanuel —Dios con nosotros— confir¬ 
mando así la convicción infundida por el 
profeta según la cual Yavé no abandona su 
pueblo; y 4 9 desechar costumbres aceptadas 
en su clase social (muy posiblemente clase 
aristocrática) que consistían en alimentar 
a los niños con alimentos muy “finos” pero 
mal indicados para un desarrollo normal y 
una educación correcta; ella iba a conten¬ 
tarse del alimento más natural —leche con 
miel— para encauzar a su niño en una ver¬ 
dadera educación, para que sepa desechar 
lo malo y escoger lo bueno; es evidente que 
en el texto se trata de buena educación y no 
de alcanzar la edad de razón porque en es¬ 
te caso se diría distinguir lo bueno de lo 
malo, que no es lo mismo que rechazar lo 
malo y elegir lo bueno! Todas estas resolu¬ 
ciones debieron llenar de gozo el corazón 
de Isaías; y para'él eran verdaderamente 
v señal de que Dios estaba con su pueblo, so¬ 
bretodo qrie no podía tomar en serio la ame¬ 
naza de aquellos que no valían más que dos 
tizones humeantes. De ahí su convicción de 
que dentro de poco, antes que el niño tenga 
conciencia, antes de que sepa rechazar el 
mal y escoger el bien, el país invadido por 
los dos reyes que causan tanto temor a Ajaz 
sería abandonado. Su profecía se cumplió, 
probablemente más rápido de lo que él 
pensaba; pero porque Ajaz, desoyéndole, 
pidió la ayuda del rey de Asiria. Entonces 
Isaías tuvo que anunciar la ruina de su país 
entre las manos asirias. 

Toda esta explicación natural, pero que 
exige un poco de penetración imaginativa, 
puede decepcionar aquellos que a toda 
costa quieren encontrar detalladas profe¬ 
cías mesiánicas en el Antiguo Testamento. 
Sin embargo, no hay razón para desilusión 
alguna. Es evidente que a lo largo de su ca¬ 
rrera Isaías anunció al Mesías, al Ungido, 
al ser celestial enviado por Yavé para resol¬ 
ver una vez por todas losj problemas de los 
hombres que los hombres son incapaces de 


kBi>íüÁ«yEKu valdensb 


resolver por ellos mismos. Es evidente que 
Isaías, como tantos otros profetas, llegó a 
la conclusión que sin la venida personal de 
Dios sobre la tierra el mundo no tendría 
arreglo. Es evidente que en el Antiguo Tes¬ 
tamento se anuncia, aún confusamente, es 
cierto, al Mesías. Lo anuncia Isaías cuando 
proclama: “Un niño nos ha nacido, un hijo 
se nos ha dado, sobre cuyo hombro está el 
principado; y cuyo nombre será: Conseje¬ 
ro Maravilloso, Dios fuerte, Padre etterno, 
Príncipe de paz” (9/5); o aun cuando dice: 
“saldrá un brote del tronco de Isaí, un vás- 
tago retoñará de sus raíces; y reposará so¬ 
bre él el espíritu de Yavé, espíritu de sa¬ 
biduría y de inteligencia, espíritu de con¬ 
sejo y de fuerza, espíritu de conocimiento y 
de temor de Yavé...; será la justicia cinto 
de sus lomos, y la verdad cinturón de sus 
caderas” (11/1, 2 y 5). Y también hay fuer¬ 
te acento mesiánico en la voz del admirable 
discípulo de Isaías cuya obra y predicación 
es relatada a partir del capítulo 40 del mis¬ 
mo libro de Isaías; sobretodo en los pasajes 
que se refieren al Siervo de Yavé: “He aquí 
mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en 
quien mi alma toma contentamiento. No 
clamará, ni alzará, ni hará oir su voz en las 
plazas. No quebrará la caña cascada, ni 
apagará el pábilo que humeare: sacará el 
juicio a verdad...” (42/1-3); y este otro 
pasaje: “Nuestros sufrimientos él los ha 
Levado, nuestros dolores él los cargó sobre 
sí, mientras nosotros lo tuvimos por azota¬ 
do, por herido de Dios y abatido. Más él 
fué herido por nuestras rebeliones, molido 
por nuestros pecados; el castigo que nos 
procura paz cayó sobre él; y por sus llagas 
fuimos curados” (53/4, 5). 

Ahora que confirmamos que el Mesías 
fué percibido y anunciado por los profetas, 
y volviendo a nuestro texto tal cual lo com¬ 
prendimos, lo menos que podemos decir es 
que con ese incidente de su carrera profé- 
tica Isaías comenzó a percibir la necesidad 
y la venida del Ungido de Dios, del Me¬ 
sías. Tenemos un indicio de que el profeta 
reflexionó sobre el significado de Emma¬ 
nuel, y quizás también —aunque sólo por 
un momento— en la posibilidad de que es¬ 
te niño llegase a reemplazar a Ajaz, que ya 
estaba cansando a su pueblo. Este indicio 
está en el capítulo siguiente (8/8 y 10) 
donde al anunciar al pueblo, que no le ha 
escuchado más que los gobernantes, las des¬ 
gracias que acarreará la dominación asiria, 
se.lamenta diciendo: “extendiendo sus alas 
—el rey de Asiria— cubrirá toda la anchu¬ 
ra de tu tierra,, ho Emmanuel”; pero con 
todo, Isaías sigu econvencido de la fideli¬ 
dad de Dios; y un poco después proclama, 
interpretando el vocablo Emmanuel; “por¬ 
que Dios con nosotros”. Y sin dudas son es¬ 
tas reflexiones que lo llevaron a elaborar 
más en detalle la proclamación, que acaba¬ 
mos de constatar, de la venida del Mesías; 
la venida personal de Dios sobre la tierra. 

Podemos, por lo tanto, decir que si al 
anunciar a Ajaz “una doncella concebirá y 
dará a luz un hijo a quien nombrará Emma¬ 
nuel”, Isaías no pensaba aún en el Mesías, 
esto le hizo pensar en él y anunciarlo, de 




modo que en el episodio con el rey Ajaz 
anunció sin saberlo al Mesías. Dios obró en 
el profeta, más allá de lo que el mismo pro¬ 
feta se imaginó. Y no es sin razón que el 
evangelista Mateo pudo decir que la profe- 
sía de Isaías se cumplía con Jesús naciendo 
de María: “Todo esto aconteció, para que 
se cumpliese lo que dice el Señor, por el 
profeta que dijo: He aquí una doncella con¬ 
cebirá, y dará a luz un hijo, y llamarán su 
nombre Emmanuel, que traducido quiere 
decir “Dios con nosotros”” (Mt. 1/22). 

Esta es la explicación de nuestro texto. 
En cuanto a su mesaje para nosotros, me 
parece sencillo. Bajo el nombre de Emma¬ 
nuel, el Mesías es anunciado (aunque in¬ 
conscientemente por parte del profeta), en 
medio del mundo políticamente agitado. 
Para nosotros esto significa: Jesucristo vie¬ 
ne en nuestro mundo político; mundo de 
guerras frías y de guerras activas, de gran¬ 
des y pequeñas potencias, de alianzas e in¬ 
vasiones, de rivalidades e imperialismos, de 
diplomacia y de violencia, de traiciones y 
astucias, de destrucciones y reconstruccio¬ 
nes, de incendios y pillajes, de sitios y re¬ 
sitencias, de revoluciones y golpes de es¬ 
tado, de gobiernos injustos y pueblos can¬ 
sados, de orgullo y prepotencia, de aristo¬ 
cracia y miseria, de confianza en el dinero, 
la fuerza y las armas y falta de fe en Dios. 
Es a este mundo ai cual v.ene Jesucristo, y 
es para este mundo que viene. También será 
por este mundo político que Jesús será cru¬ 
cificado. Si Jesucristo no demostrase inte¬ 
rés por el mundo político, estaría negando 
el remo de Dios sobre todos los reinos hu¬ 
manos, estaría negando que “su reino no es 
de este mundo” (Jn. 18/36). 

Pronto vamos a celebrar Navidad, el na¬ 
cimiento de Jesucristo, su venida en nues¬ 
tro mundo. Estaríamos muy equivocados si 
nos imaginásemos que esta fiesta es esen¬ 
cialmente “religiosa” (así entre comillas), 
algo que nos retira del mundo por un ins¬ 
tante siquiera, para que olvidemos todos 
los tristes aspectos de nuestro mundo políti¬ 
co. La verdadera celebración de Navidad es 
justo lo contrario: dirige nuestros ojos ha¬ 
cia' nuestro mundo con todos sus aconteci¬ 
mientos políticos, porque es en este mundo 
y para salvarlo que viene Jesucristo. A nos¬ 
otros nos toca, en nuestra inevitable parti- 
c’pación en los asuntos políticos (como elec¬ 
tor, o ciudadano que paga impuestos, o pa¬ 
dres que envían sus hijos a la instrucción 
pública, etc.), comportarnos de modo que 
señalemos a Jesucristo como lo hizo Isaías; 
y que los hombres —gobernantes o gober¬ 
nados— descubran que Jesucr sto es el Dios 
venido entre nosotros que es Emmanuel. 

Valdo Galland. 


PUBLICACION DE CLISES 
Los Pastores y los agentes, deben 

enviar los pedidos y las fotos direc¬ 
tamente al administrador y no a la 
imprenta. 












MENSAJERO VA LDENSE 


Diciembre 15 de 1955 


NOCHE DE PAZ, NOCHE DE AMOR 


* 


En io alto de los Alpes Austríacos, en la 
región llamada El Tirol, famosa por sus al¬ 
tas y bellas montañas cubiertas de nieve, se 
encuentra el pequeño pueblo de Oberndorf, 
pueblo que siempre ha sido amante de la 
música. Aquí vivió José Molir, un joven mi¬ 
nistro austríaco, y su amigo Franz Gruber, 
un maestro y organista, quienes estaban 
destinados a dar al mundo el más bello cán- 
tivo de Navidad. Ambos estaban de acuer¬ 
do en que el himno perfecto de la Navidad 
aún no se había escrito. 

Meditando sobre este asunto, sentóse 
Mohr en su oficina de su iglesia la noche 
de Navidad del 1818. Dirigió su mirada ha¬ 
cia afuera, y contempló por un instante la 
sublime belleza de las empinadas montañas 
cubiertas de nieve, y al meditar sobre el na¬ 
cimiento de Jesús en una noche como esa, 
apacible y dulce, brotó de su pensamiento 
un raudal de inspiración, y vertió en pala¬ 
bras sobre el blanco papel las bellas estro¬ 
fas del himno que todos hemos aprendido a 
amar y a gozar en Navidad. 

A la mañana siguiente Mohr se dirigió a 
su amigo Cruber, con el manuscrito de su 
inspirada composición, y ambos, entusias¬ 
mados, estuvieron de acuerdo en que la 
canción perfecta de Navidad había surgi¬ 
do. Inmediatamente Gruber sentóse a com¬ 
poner la melodía para las palabras inspi¬ 
radas de Mohr. Cuando el himno estuvo 
listo, ambos lo ensayaron y lo cantaron esa 
misma noche. Los feligreses sintiéronse 
inspirados con tan bella melodía. De allí pa¬ 
só la composición a manos de las famosas 
cantantes Strasser, quienes se la aprendie- 


A1 sexto mes (del embarazo de Elisabet, 
esposa de Zacarías), el ángel Gabriel fué 
enviado de Dios a una ciudad de Galilea, 
llamada Nazaret, a una virgen desposada 
con un varón, llamado José, de la casa de 
David; y el nombre de la virgen era María. 
Y entrando el ángel en donde ella estaba, 
le dijo: Salve, muy favorecida; el Señor 
es contigo. Mas ella se turbó mucho por 
estas palabras, y pensaba qué salutación 
sería ésta. Díjole el ángel: No temas, Ma¬ 
ría, porque has hallado gracia delante de 
Dios. He aquí concebirás en tu seno, y da¬ 
rás a luz un hijo, y le pondrás por nombre 
Jesús. Este será grande, y será llamado 
Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará 
el trono de David su padre; reinará sobre 
la casa de Jacob por siempre, y su reino 
no tendrá fin. Entonces María preguntó 
al ángel: ¿Cómo será ésto? pues no conoz¬ 
co varón. Respondióle el ángel: El Espí¬ 
ritu Santo vendrá sobre tí, y el poder del 
Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo 
cual también lo santo que ha de nacer será 
llamado Hijo de Dios. Y he aquí, y éste es 
el sexto mes para la que llamaban estéril; 
porque para Dios nada hay imposible. En¬ 
tonces María, dijo: He aquí la sierva del 


ron y la cantaron en la Catedral de Leip- 
zip, en Alemania. Conocida como la Can¬ 
ción del Tirol, con ese nombre fué publica¬ 
da en 1842 por primera vez, veinticuatro 
años después de haber sido compuesta. 

En 1854 el coro de la Iglesia Imperial de 
Berlín la cantó ante el Emperador Federi¬ 
co Guillermo IV. Tan impresionado y en¬ 
tusiasmado quedó con el cántico, que orde¬ 
nó su uso en primer lugar en todos los pro¬ 
gramas de Navidad. De allí fué pasando 
de nación en nación, y su dulce e inspirada 
melodía aún conmueve los corazones en to¬ 
da la época navideña. 

NOCHE DE PAZ 

Noche de paz, noche de amor, 
todo duerme en derredor, 

Entre los astros que esparcen su luz 
bella anunciando al Niñito Jesús, 
brilla la estrella de paz, 
brilla la estrella de paz. 

Noche de paz, noche de amor, 
ved que bello resplandor 
luce en el rostro del niño Jesús 
en el pesebre del mundo la luz. 

Astro de eterno fulgor, 

Astro de eterno fulgor. 

Noche de paz, noche de amor, 
oye humilde el fiel pastor, 
coros celestes que anuncian salud, 
gi’acias y glorias en gran plenitud, 
por nuestro buen Redentor, 
por nuestro buen Redentor. 


Señor; hágase conmigo conforme a tu pa¬ 
labra. Y el ángel se fué de su presencia. 

Lucas 1: 26-38. 

No sería honesto abordar el estudio de 
este pasaje sin considerar el problema de 
la concepción milagrosa, o también llama¬ 
do del nacimiento virginal; hay que evitar 
la inadecuada expresión nacimiento mila¬ 
groso, pues al dar a luz a Jesús, como cual¬ 
quier otra mujer, María sufrió los dolores del 
parto; no hubo nada en el pesebre de Bethle- 
hem que fuese milagroso, que se distinguiese 
de la regla general. 

Es sabido que aun en fervientes creyentes 
existe una duda acerca de la realidad histó¬ 
rica del nacimiento virginal. Los argumen¬ 
tos para cuestionar la historicidad de este 
hecho no son, entre los verdaderos creyen¬ 
tes, de orden científico y ginecológico, sino 
de orden exegético, es decir en relación con 
el estudio de lo que dice la Biblia. Se hace 
constar que exceptuando Mateo 1 y Lucas 1 
(y aun este último texto no contiene decla¬ 
ración perentoria de la concepción virginal) 
el resto del Nuevo Testamento no contiene 
alusión explícita a este hecho; se observa 


con curiosidad que el estilo de los primeros 
capítulos de Mateo y Lucas (los capítulos 
que constituyen lo que se llama el evangelio 
de la infancia de Jesús) difiere del resto de 
ambos libros y que esto indicaría una inten¬ 
ción más poética y teológica que histórica; 
se nota que las actitudes de María, en la ma¬ 
yoría de los episodios en que aparece duran¬ 
te la infancia y el ministerio de Jesús, pare¬ 
cen contradecir el hecho de un nacimiento 
virginal. Pero, por otra parte, se observa 
que nada en el Nuevo Testamento niega ex¬ 
plícitamente la concepción milagrosa; es en 
particular notable que Juan, quien debía co¬ 
nocer los evangelios de Mateo y Lucas, al re¬ 
dactar el suyo, no contradice en nada esta 
afirmación; llama la atención además, que 
la Iglesia de los tiempos apostólicos ha ad¬ 
mitido esta realidad sin discusión alguna; se 
recalca, por último, que la afirmación del 
nacimiento virginal cuadra perfectamente 
con la reflexión teológica acerca de la en¬ 
carnación del Unigénito Hijo de Dios. Esta 
última observación es la que permite a sin¬ 
ceros cristianos, aún manteniendo alguna du¬ 
da acerca de la exacta historicidad de la mi¬ 
lagrosa concepción, de afirmar honestamen¬ 
te y con convicción, al repetir el Credo Apos¬ 
tólico, “nació de María virgen”. 

Sobre la base de la incertidumbre acerca 
de la solución del problema exegético rela¬ 
tivo al nacimiento virginal de Jesucristo, 
debemos reconocer lo siguiente: no es para 
que creamos en Cristo y en su divinidad que 
testigos oculares de su ministerio hablan de 
un nacimiento virginal; ellos lo hacen, por¬ 
que creen en Cristo y en su divinidad y por¬ 
que desean expresar esa fe. En otras pala¬ 
bras, si Dios ha querido un nacimiento vir¬ 
ginal de su único Hijo (y lo ha podido; los 
argumentos científicos son ridículos cuando 
se trata de la intervención personal de Dios 
en nuestro mundo) no ha sido de manera 
alguna para obligarnos a creer, sino para 
invitarnos a la fe, o fortalecernos en ella; la 
consistencia teológica entre el hecho y el 
nacimiento virginal y el hecho de la encar¬ 
nación es en efecto un índice que invita a la 
fe, o que la fortalece. El hecho histórico del 
nacimiento virginal, o a lo mínimo su afir¬ 
mación, es una señal, y de ninguna manera 
un argumento apologético que debería con¬ 
vencer forzosamente los hombres acerca de 
la divinidad de Cristo. Del mismo modo, la 
concepción virginal, no puede ser considera¬ 
da como una obligación para el Dios sobera¬ 
no y libre, ni tampoco, por lo tanto, la afir¬ 
mación de la historicidad de tal concepción 
debe ser considerada como una obligación 
para el cristiano; es un error pretender re¬ 
conocer a los verdaderos cristianos por la 
actitud que adoptan ante la historicidad del 
nacimiento virginal. El nacimiento virginal, 
o en todo caso la afii’mación que de él se ha¬ 
ce en el Evangelio, no es obligación para 
Dios, sino una expresión de su misericordia, 
una señal para que nuestra fe sea fortaleci¬ 
da. Al estudiar el pasaje de Lucas que re¬ 
cién leimos, debemos saber que Dios quiere 
crear en nosotros la fe, que El viene a so¬ 
corrernos en nuestra incredulidad. 

Tenemos pues la pauta para considerar 
nuestro texto. Se trata de observar cómo 
Dios interviene en la humanidad. Y es fácil 


La Anunciación a María 












MENSAJERO VALDENSE 


Año Nuevo, 1956. 


¿Dónde vendrá mi socorro? 
Mi socorro viene del Eterno. 


Sabemos que todas las cosas 
cooperan al bien de los que 
aman a Dios. 


Salmo 121.1. 


Húmanos 8.28. 


Mensajero Valdense 
a la grande familia de sus lectores. 




Diciembre 15 de 1955 


hacer una distinción entre los elementos de 
1a. acción divina que no implican la partici¬ 
pación activa humana, y los elementos de la 
acción de Dios que provocan la activa par¬ 
ticipación del hombre. Es evidente que 
aquellos anteceden a éstos, y que por lo tan¬ 
to son los que debemos considerar en primer 
término. 

La acción de Dios interviniendo en lo hu¬ 
mano sin participación activa del hombre se 
ve en numerosos detalles de nuestro relato, y 
vamos a considerarlos uno tras otro. 

“El ángel Gabriel (nombre que significa 
“hombre fuerte de Dios”; o “Dios es mi 
fuerza”) fué enviado de Dios...” Un ángel 
es un mensajero. La piedad israelita del 
tiempo de Jesús incluía toda una angeolo- 
gía, una doctrina relativa a los ángeles; se¬ 
gún ésta había una jerarquía de ángeles; al¬ 
gunos eran más importantes y más conocidos; 
tal era el caso del ángel Gabriel. Lo funda¬ 
mental, a la base de la angeología, era la cer¬ 
tidumbre, revelada por la experiencia, que 
Dios se hace presente ante ciertos miembros 
de su pueblo por medios sobrenaturales, con 
el propósito de entregarles un mensaje di¬ 
vino para ellos mismos o para otras perso¬ 
nas. Toda manifestación angélica depende 
siempre de la iniciativa divina, sin previa 
consulta con los hombres; ella responde a la 
soberana voluntad de Dios: “el ángel Ga¬ 
briel fué enviado de Dips”. Esta acción de 
Dios que viene a los hombres por propia ini¬ 
ciativa, es completa: “y entrando el ángel 
en donde ella estaba le dijo”. El ángel busca 
hasta encontrar, aun si es una humilde casa 
de Nazaret. Y él es quien inicia la conver¬ 
sación ; es él quien destruye toda la distan¬ 
cia que hay entre Dios y la criatura humana. 

“Salve, muy favorecida; el Señor es conti¬ 
go !” ¿Por qué es María favorecida, agracia¬ 
da ? i Cómo es que Dios mismo está con ella ? 
o en otras palabras ¿cómo es que Emmanuel 
es una realidad para ella? Por la sencilla ra¬ 
zón que el ángel de Dios vino hasta su casa, 
entró en ella, y le dirigió la palabra. Ser 
agraciado, no es tener cualidades que atraen 
a Dios, sino es ser favorecido por una visita 
de Dios que él decide hacer en su voluntad 
soberana. María no espei-aba este favor, no 
lo había buscado ; le fué dado gratuitamente. 
“Has hallado gracia delante de Dios”. La 
gracia divina no es cosa que se busca, sino 
cosa que se halla. Esta acción de Dios en lo 
humano, también es completa; disipa el te¬ 
mor del misterio de Dios, el temor de nues¬ 
tros pequeños, el temor ante el insondable 
amor de Dios que viene hacia mi, que me 
escoge a mi: “No temas, porque has hallado 
gracia delante de Dios”. 

El ángel anuncia a María el nacimiento 
del Salvador: “concebirás, y darás a luz un 
hijo, y le pondrás por nombre Jesús”. Este 
nombre, que proviene del hebreo Yoshua, de¬ 
rivado de Yehoschuah (Yavé salva), signi¬ 
fica Salvador; no un salvador, sino el Sal¬ 
vador, anunciado por los profetas y espera¬ 
do por el pueblo. El salvador que viene de 
Dios, porque los hombres están tan perdi¬ 
dos que no pueden producir un salvador. La 
acción de Dios entre los hombres sin parti¬ 
cipación activa de los hombres es evidente 
aquí también. El ángel lo subraya al ha¬ 
blar de la grandeza de Jesús y de que será 


llamado Hijo del Altísimo, expresión que 
no significa que será considerado un gran 
hombre, quizás el más perfecto de todos, 
sino que vendrá de arriba, que será engen¬ 
drado por Dios mismo. Todo lo que anun¬ 
cia el ángel Gabriel, que proclama la inter¬ 
vención de Dios en nuestro mundo sin par¬ 
ticipación activa nuestra, queda como re¬ 
machado cuando afirma que Jesús será 
rey eterno ya que “el Señor Dios le dará 
el trono de David su padre, y reinará so¬ 
bre la casa de Jacob por siempre, y su rei¬ 
no no tendrá fin”. El trono de David en 
la casa de Jacob, en la perspectiva proféti- 
ca del Antiguo Testamento, no es un trono 
nacionalista, sino el trono del universo. Je¬ 
sús, el Hijo de Dios, será rey de todo el 
mundo y eternamente, no porque los hom¬ 
bres lo hayan pedido, pero jporque Dios ha 
decidido venir en nuestro mundo y esta¬ 
blecer definitivamente su reino. 

La intervención de Dios en nuestro mun¬ 
do sin activa participación humana se ve en 
Jas palabras del ángel contestando a la pre¬ 
gunta de María “¿Cómo será ésto? pues no 
conozco varón”. El Espíritu Santo vendrá 
sobre tí, y el poder del altísimo te cubrirá 
con su sombra”. El espíritu Santo es el es¬ 
píritu de Dios; el Espíritu que dispone de 
nosotros y del cual nosotros no podemos dis¬ 
poner. “El Espíritu Santo vendrá sobre tí; 
aquí resuena la soberanía de Dios que dis¬ 
pone de nosotros, lo querramos o no. “El 
poder del Altísimo te cubrirá con su som¬ 
bra” : utilizando la imagen de la aparición 
de Dios por medio de una nube cuya sombra 
cubría el destinatario de la visión, el ángel 
subraya la libre voluntad de Dios que se 
manifiesta a quien escoge. Y vuelve a insis¬ 
tir, diciendo que el santo varón que ha de 
nacer será llamado, será reconocido, el Hijo 
de Dios. 

La gracia preventiva de Dios, la gracia 
que pre-viene, que viene antes que el hom¬ 
bre sea cosa alguna, o haga cosa alguna, se 
manifiesta aun en nuestro relato cuando el 
ángel Gabriel ofrece a María, sm que ella 
Jo pida, una señal sobre la veracidad de su 
anunciación. “Y be aquí tu narienta Eb'sabt 
en su vejez también ha concebido un hijo, 


S 


y éste es el sexto mes para la que llamaban 
estéril”. Así como Dios obrá en donde no 
había más esperanza, en dónde no había 
más pretención por parte del hombre, de 
participación cooperadora en la acción di¬ 
vina, así también Dios vendrá entre los 
hombres por su propia acción, sin que los 
hombres provoquen con alguna acción cons¬ 
tructiva su venida. Esto se hará porque 
Dios lo dice. “Para Dios nada hay imposi¬ 
ble”. Según una traducción más literal: nin¬ 
guna palabra (o promesa) de Dios dejará 
de cumplirse. Porque Dios es Dios, su pala¬ 
bra y sti acción son idénticas; El dice y la 
cosa se cumple. Es soberano, de modo tal 
que viene a lo humano sin participación 
activa de lo humano. 

Pero la intervención de Dios en lo huma¬ 
no sin participación activa de loe hombres, 
no quiere decir que no haya acción de DÍ 03 
en la humanidad que no arrastre la partici¬ 
pación humana. Este segundo aspecto de la 
acción de Dios viene después del primero, 
del mismo modo que después de la justifi¬ 
cación vine la santificación. Por la justifi¬ 
cación Dios nos absuelve de todo pecado, 
nos declara y con ello nos hace justos. Es¬ 
ta misericordiosa acción de D’os se pro¬ 
longa por la santificación, en la cual, ett 
señal de gratitud, actuamos para sat sfacer 
a nuestro Dios, para vivir una vida que le 
agrade, una vida santa. En nuestro relato, 
también hay varios detalles que describen 
esta segunda acción de Dios que provoca la 
cooperación humana. 

José o María, o qu : zás ambos (el texto 
original permite cualquiera de estas inter¬ 
pretaciones) pertenecen a “la casa de Da¬ 
vid”. Ellos pertenecen a una tradición hu¬ 
mana escrita en su parte esencial por la res¬ 
puesta afirmativa de los que en el pueblo 
de Israel fueron llamados por Dios. Ellos 
participan en la esperanza despertada por 
la promesa de D ; os. esperanza que insp : ra 
la actitud y la conducta. 

Ante la salutación del ángel Gabr'el. Ma¬ 
ría se inmveta y se premiota lo que ella 
s’gn’f’ca. La, inmvetud esta es buena: es el 
desamparo de muen no muere o’r lo que es¬ 
tá acostumbrado a pensar, sino que se dis- 
















§ 


MENSAJERO VALDENSE 




Diciembre 15 de 1055 


pone a oir realmente lo que se le dice. Es 
el temor verdadero que debemos tener cuan 
do estamos ante Dios y que no tenemos sólo 
cuando nos separamos de Dios. Ante la ve¬ 
nida de Dios por medio de % su ángel, Ma¬ 
ría no rehuye la presencia divina, sino que 
la acepta, dejándole que él diga lo que tie- 
rie que decir. 

María va a concebir; ella va a llevar en su 
seno, creciendo día a día durante nueve 
meses, un niño; la carga será tanto más 
pesada que la responsabilidad será más 
grande, y aque ha de ser el hijo del Altísi¬ 
mo. Y María no rechaza la responsabilidad 
Acepta también participar activamente en 
la obra de Dios dándole al niño el nombre 
de Jesús. Al preguntar “¿Cómo será ésto? 
pues no conozco varón”, si María expresa 
su extrañeza, ella también ofrese su sí a la 
voluntad de Dios. 

Su pregunta “¿Cómo será ésto?” quizás 
denote ingenuidad, pues como los hambres 
han de comprender el misterio de la ma¬ 
nifestación de Dios! lo comprendemos tan 
sólo si aceptamos esta man festación! Pe¬ 
ro al formular su pregunta María vuelve a 
recibir aún más fuerte que antes la pro¬ 
mesa de la acción de Dios, por medio de su 
Espíritu. María provoca esta vez la Pala¬ 
bra de Dios; ella ha tenido una participa¬ 
ción activa en la declaración divina, “el 
Espíritu Santo vendrá sobre tí. y el poder 
del Altísimo te cubrirá con su sombra; por 
lo cual también el santo que ha de nacer 
será llamado Hijo de Dios”. 

María también acepta la señal que Dios 
le ofrece para fortalecer su fe: el embara¬ 
zo de Elisabet, que ya está en su sexto 
mes, cuando todos la consideraban definiti- 

P A G I N 

(A 

PAZ Y BUENA VOLUNTAD 

Un hogar cristiano debería siempre ser 
un hogar feliz; cuando no lo es, es porque 
los que lo forman, no han comprendido el 
pensamiento de Dios a su respecto. La Bi¬ 
blia nos dice que los pensamientos y los ca¬ 
minos de Dios son tan elevados sobre los 
nuestros como lo es el cielo de la tierra. Es 
pues necesario conocer cuál es el pensamien¬ 
to divino sobre la dicha doméstica. No hay 
virtud específica para lograrla. Quizás un 
poco más de paciencia, de olvido de sí mis¬ 
mo ; todas las cualidades que nos hacen ama¬ 
bles a los de fuera, nos harán aún más agra¬ 
dables a los de nuestro hogar. 

Conocéis esas gentes encantadoras, corte¬ 
ses, benévolas y de buen humor con los ex¬ 
traños, y que con su familia son gruñones, 
avinagrados y siempre quejosos. 

Algunas esposas dicen: Si mi marido fue¬ 
ra tan amable en casa como lo es en la aje¬ 
na, la vida sería dichosa. Y hay maridos 
que suspiran diciendo: Ah! si mi esposa se 
mostrara tan amable y conciliadora en pri¬ 
vado como en público, la vida sería envi¬ 
diable. 


vamente estéril. El versículo que sigue 
nuestra pasaje nos dice que María se mar¬ 
chó apresuradamente a la sierra, a la casa 
de Zacarías, para ver a Elisabet. Y del en¬ 
cuentro de las dos mujeres surgió el mag¬ 
nífico cántico de María que iba a nutrir la 
piedad de los cristianos de todos los siglos, 
el magníficat : “Mi alma magnifica al Se¬ 
ñor, y salta de júbilo mi espíritu en Dios, 
mi salvador”.., (1/57). 

Sus últimas palabras al ángel son un 
magnífico resúmen de su actitud: “He aquí 
la sierva del Señor; hágase conmigo con¬ 
forme a tu palabra”. Es una aceptación 
completa de la intervención libre y sobera¬ 
na de Dios que ella no provocó, una acep¬ 
tación para actuar en la acción redentora 
de Dios. Como dice Suzanne de Dietrich: 
“la encarnación: misterio decidido por D os 
desde toda eternidad. Sin embargo suspen¬ 
dido al “fiat” (el “hágase”) de María. Es¬ 
to es impensable peso cierto”. 

Nuestro estudio nos ha colocado delan¬ 
te de María, y esto nos plantea el proble¬ 
ma de nuestra actitud para con ella. Por¬ 
que es evidente que surge un problema. La 
historia de María constituye un aconteci¬ 
miento único y sin analogía. Ella es la ma¬ 
dre del Hijo de Dios, la madre del Dios en¬ 
carnado. La contemplación de este aconte¬ 
cimiento nos puede sumir en una perpleji¬ 
dad angustiosa. Nada extraño, en realidad, 
que se haya hecho de María un segundo 
centro al lado de Jesucristo. Pero hemos 
rechazado esta posición teológica en razón 
de lo que hemos aprendido de nuestro tex¬ 
to. Hemos visto que María actúa porque ha 
sido objeto de la gracia libre y soberana de 
Dios. Ella no tiene mérito propio. Ella per¬ 


tenece como todos los hombres a la huma¬ 
nidad. Este lugar extaraordinario, como di¬ 
ce Karl Barth, es precisamente la prueba 
que no hay superhumanidad, que no hay 
ninguna posibilidad humana de devenir di¬ 
vino. La única mediación es la de la gracia 
de Dios. No olvidemos tampoco, que en los 
Evangelios se ha registrado una sola de¬ 
claración de María, pronunciada durante 
el misterio de Jesús. Aquella que hizo a los 
sirvientes de las bodas de Cana.: “Haced to¬ 
do cuanto El os diga” (Juan 2/5). Parece¬ 
ría que fuese como si María desease que 
sólo recordásemos de ella esta recomenda¬ 
ción de encomendarnos únicamente y total¬ 
mente a Jesucristo. 

Ella misma condena la adoración que no 
va dirigida a Jesucristo. Y es honrarla que 
desechar toda invitación para dirigirle nues¬ 
tra adoración. Con esta actitud suya, con 
su aceptación incondicional de la gracia 
de Dios que la hace madre del Hijo de Dios, 
María es la imagen y el modelo de los cre¬ 
yentes. Por ello la hemos de recordar y 
honrar, celebrándola como “bendita entre 
todas las mujeres” (Lucas 1/42), dando 
gracias a Dios, porque con su obra en Ma¬ 
ría y la respuesta de María, viene a nos¬ 
otros para que hallemos gracia y para que 
demos nuestra respuesta afirmativa toman¬ 
do parte así en su obra redentora. 

Celebrar la Navidad es contemplar la in¬ 
tervención libre y soberana de Dios en Ma¬ 
ría, y es admirar la sumisa respuesta de 
María. Es dejar que D ; os intervenga en 
nuestras vidas, y responder sumisamente a 
su grac ; a. Porque, en Navidad, Dios viene 
a lo muerto para darle vida. 

Valdo Galland. 


A FEMENINA 

CARGO DE LA SRA LIDIA B. DE REVEL) 


Con los niños pasa lo mismo y muchos tie¬ 
nen doble personalidad: Juan de casa y 
Juan de fuera de casa. 

Es fácil comprender esas contradicciones. 
Frente a extraños nos gusta hacer buena 
impresión, dejar el rceuerdo de nuestra ama¬ 
bilidad y benevolencia. En casa, para qué? 
“Cada uno tiene sus defectos; los demás 
deben soportarnos como somos, como noso¬ 
tros a ellos”, decimos. 

Es un razonamiento funesto, egoísta y «el 
más alejado del ideal que Dios nos propone. 

Pensemos más bien que debemos contri¬ 
buir a crear una atmósfera de paz y armo¬ 
nía y pronto veremos a los otros gozar de 
ella y contribuir a aumentarla. En Navidad 
tenemos la costumbre de hablar de paz y 
buena voluntad. Recordamos el mensaje de 
los ángeles “Gloria en las alturas a Dios y 
en la tierra paz y a los hombres buena vo¬ 
luntad”. En esos días todos tenemos buena 
voluntad. Pero no limitemos esa atmósfera 
a esa época del año sino que hagamos que 
todos los días sean una fiesta de Navidad, 
es decir, un día de paz y buena voluntad. 


CANTARES DE NOCHE BUENA 

¡ Oh madres felices, de niños risueños, 

Que en ricos palacios les cupo nacer, 
Pensad en los pobres mendigos pequeños 
Que lloran de frío, que mueren de sed...! 

Pensad en la madre que lucha, que lidia 
Por dar a sus hijos un mísero pan; 

Si al veros dichosas, la pobre os envidia, 
Sed buenas, ¡oh ricas, sed nobles y dad! 

Vosotras que el duelo lleváis por doquiera 
Pensando en el niño que al cielo voló. 

Velad por el vivo, cuidad que no muera, 
Velad por los niños mendigos de amor 

Oh seres egoístas, si os mata el hastío, 

Si sólo os envuelve la cruel soledad, 

Pensad en los niños que mueren de frío, 
Que viven en triste y eterna orfandad. 

Vosotros, oh niños, trasuntos del cielo, 
Que nunca en la vida sentisteis dolor, 

Sed, niños felices, del triste consuelo. 

Regad en el mundo caricias y amor. 

Dolores Correa Zapata, 













Diciembre 15 de 1955 


MENSAJERO VALDENSE 


t 


JUGUETES PARA NIÑOS 

En una “Página” anterior publicamos un 
artículo de “Una socia” que se refería a los 
juguetes para niños. Se acercan las fiestas 
en quedos padres obsequian a sus hijos ju¬ 
guetes que harán su felicidad. No podemos 
menos que transcribir el siguiente escrito 
aparecido en la prensa, que demuestra que 
está en el ambiente la inquietud y la nece¬ 
sidad de eliminar aquellos juguetes que fa¬ 
miliarizan al niño con las armas que son 
causa de tantos desastres. 

“Se ha presentado a la Junta Departamen¬ 
tal de Montevideo, una iniciativa tendiente a 

R E S E JÑ 


FINLANDIA 

Campaña contra el divorcio. — Los ins¬ 
tructores de las Escuelas Dominicales han 
llamado la atención de sus conciudadanos 
sobre los graves efectos del divorcio para 
la niñez, subrayando la necesidad de pro¬ 
curar evitar ese mal social. 

AUSTRIA 

Servicio militar y religión. — En base a 
un proyecto de ley actualmente en estudio, 
los eclesiásticos y estudiantes de teología de 
las distintas denominaciones religiosas le¬ 
galmente reconocidas, serían exonerados de 
sus obligaciones militares. 

Siempre en base al mismo proyecto, los ob- 
jetores de conciencia serían reconocidos, dán¬ 
doles la oportunidad de prestar un servicio 
soc 5 al de utilidad pública. 

El tema de los objetores de conciencia ha 
sido discutido ampliamente en estos últimos 
tiempos, especialmente entre los jóvenes. 

La mayoría de las entidades juveniles, 
tanto católicas como protestantes, se ha pro¬ 
nunciado a favor del reconocimiento del de¬ 
recho de los objetores. 

La Iglesia Católica y la Iglesia Protestan¬ 
te, como tales, no han terciado en el debate. 

ALEMANIA 

Sin claudicaciones oportunísticas. — En 

Alemania Oriental, a menudo las autorida¬ 
des comunistas ejercen presión sobre la ni¬ 
ñez y la juventud para tomar parte en cere¬ 
monias de tinte político. La Iglesia, sin em¬ 
bargo, se opone resueltamente a esas prác¬ 
ticas, y hasta aplica sanciones contra los que 
ceden a las presiones comunistas, por opor¬ 
tunismo. 

Consecuente con ese principio, el obispo 
de la Iglesia Evangélica de Turingia hizo 
leer rec : entemente en todos los templos una 
declaración que recuerda las duras luchas 
de la Iglesia contra el nazismo. 

En base a dicha declaración, los que ha 
brán tomado parte en esas manifestaciones, 
no podrán ser padrinos, ni ser admitidos a 
la Santa Cena, ni ocupar un cargo eclesiás- 


suprimir la fabricación y la importación de 
juguetes que simulen armas. 

Tal proposición va dirigida a evitar que se 
ponga en manos de los niños, objetos, que en 
ciertos casos, podrían ejercer una nefasta 
influencia y transformarse en factores de 
desviación hacia el delito. 

Cree su autor que el delincuente juvenil 
es en parte producto del ambiente en que se 
ha desarrollado; que la educación tiene un 
sintituto fundamental que es la familia y 
que la desaparición o las irregularidades de 
la misma, constituyen las primeras causas 
en la formación de los jóvenes que caen en 
el delito; y que la buena educación moral 
de los niños no admite habituarlos al uso de 

A E O U M 

(A CARGO DEL PASTOR JUAN TRON) 

tico, sin antes dar pruebas de un serio retor¬ 
no a la Iglesia. 

Los padres que habrán permitido a sus hi¬ 
jos tomar parte en esa clase de actos, serán 
considerados culpables hacia los niños que les 
fueran confiados. 

Los Pastores y Consistorios determinarán 
las sanciones que convendrá aplicar a los in¬ 
fractores de esas reglas eclesiásticas. 

GRAN BRETAÑA 

La Orden del Mérito al Dr. Schweitzer. — 

En octubre último, el hombre que ha sido 
definido “el más grande entre los vivientes” 
ha sido condecorado por la reina Isabel con 
la Orden del Mérito, que es la condecoración 
más alta que la corona inglesa pueda ofre¬ 
cer. 

Durante su visita a Gran Bretaña, el gran 
sabio y filántropo dió sendas muestras de 
sus características de sencillez y apego al 
deber. 

El Dr. Schweitzer ha declarado que pien¬ 
sa regresar a su hosnital de Lambare- 
ne, en el transcurso de diciembre, para trans¬ 
currir la Navidad con sus enfermos. 

RUSIA 

¿Irá' Billy Graham a Moscú? — El gran 

evangelista norteamericano, de regreso de 
una extensa y muy fructífera gira por dis¬ 
tintos países de Enrona, ha declarado que 
encumbradas personalidades eclesiásticas de 
detrás de la cortina de hierro lo han invita¬ 
do a vV’+ar Hungría y Moscú. 

Billy Graham, sin embargo, no manifestó 
si había aceptado esas invitaciones. 

FRANCIA 

Ecos del Centenario de las Asociaciones 
Cristianas de Jóvenes. — La prensa evan¬ 
gélica mundial se ha hecho eco de las gran¬ 
des celebraciones efectuadas en París del 9 
al 22 de agosto, con motivo del Centenario 
de las Asociaciones Cristianas de Jóvenes. 

El Culto de apertura se realizó en el Pa¬ 
lacio de los Deportes, estando el sermón a 
cargo del Pastor Marc Boegner. 


juguetes que representan los objetos desti¬ 
nados a herir y a matar. 

Sin abrir juicio sobre el proyecto en sí, lo 
señalamos como una iniciativa interesante, 
capaz de promover una amplia y más gene¬ 
ral discusión de la Junta, sobre todo lo que 
podrían hacer las autoridades municipales 
en el campo de la higiene mental colectiva, 
como contribución a la profilaxis de la de¬ 
lincuencia infanto-juvenil en nuestro medio’.’ 

* 

La Dirección de “Página Femenina” de¬ 
sea a todos sus lectoras felices y bendecidas 
fiestas de Navidad y Año Nuevo. 

E N I C A 


En la sesión inaugural del Congreso, se 
oyó el mensaje del Sr. M. Courtis, Presiden¬ 
te del Comité Nacional de las Uniones Cris¬ 
tianas de Jóvenes de Francia, quien finali¬ 
zó con estas palabras: “Ojalá este Centena¬ 
rio de nuestra Alianza Universal pueda ma¬ 
nifestar frente al mundo nuestra voluntad 
de llevar hasta las extremidades de la tierra 
el fuego del Evangelio de Jesucristo”. 

El Secretario General del Comité Uni¬ 
versal de las Asolaciones Cristianas de Jó¬ 
venes, Sr. M. Limbert, en su informe dijo, 
entre otras cosas, lo siguiente: “Nuestras 
Asociaciones son un mov : m : ento mundial... 
No hay que pensar que los lazos actualmente 
quebrados en Europa y Asia estén definitiva¬ 
mente rotos. En China, por ejemplo, las 
Uniones Cristianas siguen su actividad con 
fuerza, consabidas de su finalidad cristiana. 
Queremos que la puerta quede abierta para 
toda nuestra hermandad cristiana. 

Aguardamos con confianza el día en que 
las barreras levantadas por los hombres se¬ 
rán derribadas, por 1a, influencia de las 
limones Cristianas. El Evangelio no se pue¬ 
de identificar con tal o cual sistema §ocial 
o político, puesto que los cristianos están 
llamados a vivir en todas las sociedades y a 
tomar toda clase de responsabilidades. 

...La Alianza. Universal de las Uniones 
Cristianas de Jóvenes ha tenido relaciones 
cordiales y fraternales con el Concilio Ecu¬ 
ménico de las Iglesias. Al nrsmo tiempo, nos 
hemos alegrado por la presencia de numero¬ 
sos católicos romanos en nuestras filas, sien¬ 
do varos de ellos muy aet ; vos. 

/.Cuál es el criterio básico del Comité 
Universal tocante a los problemas ecumé¬ 
nico e interconfesional? 

Tenemos que recordar especialmente al 
respecto que las Hirones Cristianas de Jó¬ 
venes son esencialmente un movimiento 
erst ; ano laico, que trasciende las tradicio¬ 
nes confesionales, aunque las reconozca; que 
procura cooperar plenamente con las Igie- 
s ; as, aunque quiera quedar libre del control 
de- todas ellas. 

Nuestra preocupación fundamental es el 
joven, con sus problemas, y la neces’dad bᬠ
sica de presentarle el Crsto Viviente, cual¬ 
quiera sea su denominación religiosa. 








8 


MENSAJERO VALDENSE 


Diciembre 15 de 1955 


•Damos gracias a Dios de que El quiso con¬ 
fiar a las Uniones Cristianas de Jóvenes la 
misión particular de reunir en una atmós¬ 
fera de hermandad y de servicio cristiano a 
individuos de distintas denominaciones y 
confesiones”. 

—El Congreso votó una extensa y medu¬ 
lar declaración de la que entresacamos la si- 
girente puntualización: 

“Siendo que las Uniones Cristianas de Jó¬ 
venes son una hermandad interdenomina- 
cional e interconfesional que existe en el se- 

U N L 

Jesús nación en Belén, en un pesebre de 
un establo, porque José y María no fueron 
admitidos en el mesón. Ese Jesús, descen¬ 
diente de David y de Salomón, era Prínci¬ 
pe de Israel. Por lo tanto pudo haber teni¬ 
do su cuna en el Palacio de Gobierno, en el 
Palacio del Sumo Sacerdote, en las adya¬ 
cencias del Templo, o en la mejor casa de 
hospedaje. Pero no; fué a nacer en un es¬ 
tablo, en los suburbios de un humilde pue- 
blito. 

Dios tenía dispuesto que su Espíritu ha¬ 
bía de asentarse y florecer con toda poten¬ 
cia, en ese niño que habría de nacer de Ma¬ 
ría; y el Espíritu d e Dios, en su Majestad 
y Santidad, no podría de ningún modo, 
sentirse cómodo, espontáneo, en los ambien¬ 
tes de maldad, vanidad, egoísmo, hipocre¬ 
sía y mentira, que reinaban en casa del 
Gobernador, del Sumo Sacerdote, en el 
Templo, en los Mesones. 

Jesús, hijo de Dios, encarnación de D ; os, 
nació corparalmente en un establo de Be¬ 
lén. Fué perseguido y muerto por los Ju¬ 
díos; pero su Espíritu, eternamente vivo, 
continúa en este mundo nuestro, buscando 
nuevamente, continuamente, dónde poder 
asentarse: NACER. No busca palacios, ni 
mesones; busca almas, corazones, vidas hu¬ 
manas en las que volver a manifestar, con 
todo esplendor, la Majestad, la Santidad, 
el Amor de Dios. Busca, como José, un lu¬ 
gar, y no lo halla. 

A veces nuestro corazón es como el Pala¬ 
cio de Herodes; donde se cubren los cla¬ 
mores de los que sufren con sones de trom¬ 
petas, discursos y festines; los intereses po¬ 
líticos, las ambiciones, el orgullo, los mé¬ 
todos de acción, son guardias armados... 
Jesús no puede nacer ahí. 

A veces nuestro corazón es como el Pa¬ 
lacio de Caifás; donde se cubre la suciedad 
con alfombras y cortinados; el intelectua- 
lismo petulante, el fanatismo, la vanidad, 


COLONIA ¡ 

ESTUDIO JURIDICO 
Elbio Geymonat - Eduardo M. Dávila J 
Abogado Escribano 

Avda. Artigas 288 Teléf. 200 ¡ 

(En O. de Lavalle atienden respec- * 
tivamente: 1.*? y 3. 9 y 2. 9 y 4. 9 sá- ! 
bado de cada mes en la oficina del ¡ 
Sr. Alfredo Félix) * 


no de la Iglesia Univesal, ellas tendrían que 
alentar constantemente a sus afiliados a to¬ 
mar sus responsabilidades de miembros de 
Iglesia y a participar activamente en la vi¬ 
da de sus comunidades respectivas. 

Las Asociaciones tendrían que continuar 
a servir, por todos los medios a su alcance, 
la causa de la unidad entre los cristianos de 
cualquier confesión (protestante, ortodoxa 
o romana) y a dar testimonio a Cristo por 
encima de las barreras que persisten en di¬ 
vidir trágicamente a la cristiandad”. 

U G A R 

los principios filosóficos, son escribas que 
interpretan la ley... Jesús no puede na¬ 
cer ahí. 

A veces nuestro corazón es como el Tem¬ 
plo de Jerusalém; dónde se cubren los ma¬ 
los olores con el humo del incienso; inmen¬ 
sas paredes, lujosas apariencias, ritualismos 
cerrados, llenos de hipocresía, y vacíos de 
amor; dónde se pretende conquistar el fa¬ 
vor de Dios con el holocausto de los méri 
tos propios... Jesús no puede nacer ahí. 

A veces nuestro corazón es como un Me- 


Uno de los factores que mayormente han 
contribuílo al éxito extraordinario de la 
campaña de avivamiento realizada en algu¬ 
nos imises europeos por Billy Graham fue 
la vigorosa preedicación profundamente cris- 
tocéntrica del evangelista, jbn un libro que 
recién lia publicado y que contiene su credo 
sobre los puntos esnciales de la doctrina 
cristiana, un capítulo importante es dedica 
do a la persona de Jesucristo. Transcribimos 
a continuación algunos párrafos de la expo¬ 
sición de su confesión de fe relativa al Sal¬ 
vador. 

* 

Jesucristo es la segunda persona de la 
Santa Trinidad. No era un lujo de Dios, 
sino el hijo de Dios. Es el Eterno Hijo de 
Dios, es Dios manifestado en carne, el vi¬ 
viente Salvador. 

La Biblia enseña que en Jesucristo no hu 
bo principio, nunca fué creado; afirma que 
los cielos y las miríadas de estrellas y soles 
fueron creadas por El. El nacimiento de Je¬ 
sús que celebramos el día de Navidad no 
fué su principio. Su origen está envuelto en 
el mismo misterio que encontramos cuando 
tratamos de investigar el principio de Dios. 

La Biblia nos enseña que El es la imagen 
visible del Dios invisible y el primogénito 
de toda criatura; por El fueron creadas to¬ 
das la scosas. 

Jesús dijo de sí mismo: Yo soy el Alfa 
y la Omega; el principio y el fin. 

El vino a revelar Dios a los hombres. Du 
rante los días que pasó sobre la tierra nun¬ 
ca cometió pecado. Sólo entre todos los 


són; dónde todo se hace por un precio, bus 
cando ventajas y conveniencias; y para 
nuestros intereses comerciales y sociales el 
Cristo no es un huésped grato... Jesús no 
puede nacer ahí. 

A veces el corazón es como un establo, 
en el que las miserias, las indignidades, las 
lágrimas, no se niegan ni se ocultan, sino 
que se confiesan con angustia y dolor; se 
s : ente la necesidad de ayuda y compasión 
porque nos agobia la impotencia; no es 
más ocasión de vanidad, ni egoísmo, ni in¬ 
tereses; hay hambre de amor, de justicia, 
de paz... ahí sí puede nacer el Cristo. 
Cuando una criatura humana acepta a Je¬ 
sús como Redentor de sus pecados, y le ha¬ 
ce su Señor, entregándole cuerpo, mente, 
corazón y alma, es que Jesús ha nacido en 
esa vida. 

Al acercarse Navidad pensemos muy se¬ 
riamente en nuestro estado espiritual, i A 
qué compararemos nuestro corazón? ¿Pa¬ 
lacio de Herodes, Palacio de Caifás, Templo 
de Jerusalém, Mesón, humilde establo? 
¿Puede el Hijo de Dios nacer en éT, y vivir 
en él sirviendo en amor? 

Modesto Cenoz. 


hombres ha podido decir: ¿Quién me con¬ 
vencerá de pecado? 

Vivió en la humildad, no fué ensalzado 
por los hombres. Nació en un establo, en 
una insignificante aldea, fué carpintero. Se 
rodeó de un grupo de pescadores que lo 
acompañaban en su ministerio. 

Enseñó con autoridad, y la gente maravi¬ 
llada decía: “Jamás habló hombre alguno 
como este hombre habla”. Hablaba simple¬ 
mente y el pueblo se deleitaba en escuchar¬ 
lo. Sanaba enfermos y resucitaba muertos, 
calmaba la tempestad, daba paz, gozo y es¬ 
peranza a millones de personas que a él se 
dirigían para ser ayudadas espiritualmente. 

Contempló y llevó la cruz sin miedo, con 
dignidad y serenidad en el convencimiento 
de que cumplía las profecías. El había ve¬ 
nido para salvar a los hombres pecadores, 
para apaciguar la ira divina, para libertad 
los hombres de la cadenas del diablo, para 
vencer la muerte. El solo podía hacerlo y 
lo hizo al precio elevado de su sangre. Su 
muerte había sido anunciada a través de 
los siglos. Los israelitas simbolizaban la ex¬ 
piación del pecado en la inmolación de un 
cordero. El fué “el cordero de Dios que qui¬ 
ta el pecado del mundo”. Jesús dijo que era 
el Buen Pastor que da vida por sus ovejas. 
No vino para condenar al mundo, sino para 
salvarlo. San Pablo escribía: “Cristo murió 
por nosotros”. Por mí, por vosotros. Llevó 
nuestros pecados en la cruz. El fué el Dios 
perdonador. 

La redención es un misterio que el hom¬ 
bre no podrá nunca en esta tierra explicar. 
Pero yo sé una cosa: El llevó mis pecados 
en su cuerpo en la cruz, y puedo, yo que 


¿QUIEN DICEN QUE SOY? 

RESPUESTA DE BILLY GRAHAM 

















Diciembre 15 de 1955 


MENSAJERO VALDENSE 


9 


merecía los castigos del infierno, ir al cie¬ 
lo, no por mis méritos, sino por los méritos 
de El. 

En la cruz de Cristo veo tres cosas: la 
primera, una descripción de la profundidad 
del pecado del hombre. No fueron los solda¬ 
dos romanos que crucificaron a Cristo, fue¬ 
ron nuestros pecados, mis pecados. La se¬ 
gunda : veo en la cruz el inmenso amor de 
Dios. Si os ocurre dudar de la bondad divi¬ 
na mirad a la cruz que es la expiación más 
convincente del amor del Padre. La terce¬ 
ra : la cruz es el único medio de salvación. 
“Nadie viene al Padre, sino por mí”. 

Hoy día mucha gente se maravilla al oír 
que somos salvados por la sangre de Cris¬ 
to; este concepto, se dice, repugna, y no se 
comprende que se continúe afirmando que 
somos redentos por la sangre de Cristo que 
expía nuestros pecados. 

Notamos: la Biblia enseña que la muerte 
de Cristo redime: que por su sacrificio Cris¬ 
to nos acerca a Dios; por la sangre de su 
Hijo, Dios hizo la paz con nosotros. El 
mundo nunca podrá tener paz si rechaza la 
Cruz de Cristo; conocerá la paz de la con¬ 
ciencia, del alma, la paz de D : os sólo cuan¬ 
do se identificará por la fe con Cristo. 
Aquí está el secreto de la verdadera paz. La 
cruz justifica: ¿quién nos condenará? Dios 


justifica, ¿quién condenará? Cristo murió 
por nosotros. “No hay ninguna condenación 
para los que están en Cristo Jesús”. 

Hay más. A las mujeres, que habían ido 
al sepulcro para embalsamar el cuerpo de 
Jesús, mensajeros celestiales dijeron: “no 
está aquí. El ha resucitado”. Sobre este 
grande hecho se basa el entero plan de la 
redención. Si no hay resurrección no hay 
salvación. Cristo había anunciado repetidas 
veces su resurrección. Y resucitó. 

Su resurrección significa que Cristo era 
Dios, verdadero Dios. Lo había afirmado. 
Era la divinidad en la carne. La resurrec¬ 
ción de Cristo significaba que Dios había 
aceptado la obra de redención en la cruz 
de su Hijo, necesaria para nuestra salva¬ 
ción. En su resurrección, Cristo nos clió la 
certeza que nosotros también resucitare¬ 
mos: “Porque yo vivo vosotros también vi¬ 
viréis”, dijo. La resurrección de Jesús sig¬ 
nifica la abolición de la.muerte, “Cristo ha 
vencido la muerte”, adirma el autor sagrado. 

Sin la resurrección de Cristo no habría 
esperanza en un porvenir feliz y glorioso. 
La Biblia promete que un día veremos a 
Dios cara a cara, cuando estaremos delan¬ 
te de El y le serviremos día y noche, ha¬ 
biendo revestido un cuerpo semejante al 
cuerpo de Cristo resucitado. 


¿Por qué festejamos la Navidad? 


¿Sabrán contestar esta pregunta quienes 
en estos días se preparan, en medio de un 
bullicio muchas veces atolondrado, para ce¬ 
lebrar las- llamadas “tradicionales fiestas”? 
¿Sabremos contestarla nosotros mismos? 

Sin embargo, en medio de las tragedias 
contemporáneas, un hondo sentimiento de 
respeto debería presidir nuestros pensamien¬ 
tos e intenciones, al recordar una nueva Na¬ 
vidad, -seamos o no creyentes. Y con mucha 
más razón, si lo somos. 

Hablar de la Navidad, no es hablar mera¬ 
mente de una leyenda, o de una tradición 
hermosa, o de una oportunidad apropiada 
para reunirnos con nuestras familias. 

La única forma, verdaderamente legítima, 
de festejar 1a. Navidad, es bajo su auténtico 
contenido: el religioso. No nos interesa, en 
este momento, afirmar la veracidad históri¬ 
ca del relato del pesebre. Nos interesa, por 
encima de todo, afirmar la veracidad histó- 
rico-religiosa del nacimiento de Jesús de Na- 
zareth. Que es el primer paso hacia la afir¬ 
mación de Dios encarnado en el Hombre, de 
Dios poniendo directamente su mano en la 
historia de nuestro mundo. 

De ahí, pues, que nuestro primer senti¬ 
miento ante esta festividad, sea de un gozo 
profundo. El gozo de saber que Dios nos ha 
hablado. Las vanas discusiones sobre la exis¬ 
tencia o no existencia de Dios, encuentran 
una respuesta sencillísima, en el pesebre de 
Belen. Y esa respuesta tiene su continuación 
en el carácter y en la personalidad de Jesús, 
el Cristo. ¿Queremos saber cómo es Dios? 
Pues ahí le tenemos, en Cristo. El amor y 
el perdón de Dios, en el amor y el perdón de 


Cristo. La justicia, el poder y la misericor¬ 
dia de Dios, en la justicia, el poder y la mi¬ 
sericordia de Cristo. 

Y esa misma realidad (Dios nos ha habla¬ 
do) nos dice, también, que Dios nos ha 
amado. Y nos sigue amando. 

Quitémosle a la Navidad el espíritu de 
amor, de ofrenda, de dádiva que ella contie¬ 
ne, y nos quedaremos con polvo en las ma¬ 
nos. Porque si la Navidad contiene el men¬ 
saje de paz más profundo que puede recibir 
el ser humano, se debe al espíritu de amor 
que es su misma esencia.-Es ese amor el que 
engendra esa paz. 

Y aquí se encuentra, quizá, el aspecto más 
actual, más vivo por el cual debemos recor¬ 
dar y festejar auténticamente la Navidad. 

Los hombres pedimos paz, quizá como 
nunca fué pedida antes, pero la pedimos sin 
amor; y ella no es posible. La paz sin amor 
'es igual a la quietud de los cementerios. 

La lección que hemos olvidado es que 
Cristo es el Príncipe de Paz porque es el don 
del amor de Dios. Y la Navidad es una no¬ 
che de paz, porque es una noche de amor. 

Mientras tanto, así vivimos en nuestro 
mundo moderno. Odiándonos y destrozándo¬ 
nos los unos a los otros, como Caín odió y 
destrozó a Abel. Confundidos en nuestras 
extrañas y desesperadas filosofías y regíme¬ 
nes de vida, como fueron confundidos los 
hombres en la torre de Babel. 

¿Queremos paz en la tierra, en el hogar, en 
la sociedad, en nuestro círculo de acción, en 
nuestras conciencias? Pues, debemos amar 
No hay otro remedio. 


La comprensión de este contenido de la 
Navidad, nos permitirá comprender por qué 
se habla del nacimiento de Cristo, como de 
las buenas nuevas de redención. 

¡Extraña paradoja, la de la primera Navi¬ 
dad! Hoy la festejamos como quien recuer¬ 
da todo lo bello que encierra. Pero allí ha¬ 
bía una tragedia inicial, que parecía simbo¬ 
lizar toda la vida futura, del niño de Belén. 

La tragedia consistió en que a Jesús les 
fué negado el hospedaje; que su nacimiento 
fué ignorado por todos, menos algunos rús¬ 
ticos pastores; que bien pronto fué amena¬ 
zado de muerte; y que tuvo que huir con sus 
padres, en la noche, hacia el Egipto. 

El, que era la esperanza del mundo, pare¬ 
cía venir al mundo sin esperanzas de ningu¬ 
na clase. 

Y aquella tragedia se repite hoy en día. 
Armamos nuestros pesebres para recordar la 
Navidad, cantamos villancicos, echamos las 
campanas al vuelo, pero negamos la presen¬ 
cia de Cristo en nuestras relaciones sociales 
e íntimas. Lo ignoramos como Salvador, lo 
despreciamos como tal, lo arrojamos de nues¬ 
tras vidas. Miramos, en todo caso, la historia 
de Belen, como si fuera la historia de un pe¬ 
sebre, de unas vacas y de unos pocos pasto¬ 
res. Pero nos olvidamos de la perspectiva 
completa de esa historia. Nos olvidamos que 
el fin de la misma es la Cruz del Gólgota. Y 
no estamos dispuestos a aceptarla totalmen¬ 
te, porque sus consecuencias significan una 
obra de redención a base de sacrificios, de 
entrega de nosotros mismos, de servicio al 
prójimo. 

Este año, cuando festejemos nuevamente 
la Navidad, recordemos la historia comple¬ 
ta. Recordemos que no puede haber paz, sin 
amor; que no puede haber redención sin sa¬ 
crificio. Recordemos que los profetas lo 
anunciaron como Príncipe de Paz; que los 
.pastores lo adoraron como Niño bendito y 
maravilloso; que los reyes de Oriente lo 
buscaron como al Nuevo Rey, cuyo reino no 
habría de tener fin; y que el Evangelista 
Juan lo anunció como la Luz del mundo. 

Recordemos que la Luz de Cristo está bri¬ 
llando en las tinieblas, hace más de 20 si¬ 
glos, y que sólo aceptándola para nuestras 
vidas, podremos vivir con la esperanza in¬ 
quebrantable de que algún día, cuando Dios 
lo quiera, resplandecerá sobre la faz de la 
tierra, para siempre jamás. 

(De “La Idea”). 


Víctor Barolín Bonjour 

Atiende pedidos de instrumentos 
x musicales 

Pinturas y Decoraciones 

J. B. LAMAS 2737 Pocitos 

Montevideo 













10 


MENSAJERO VALDBNSB 


Diciembre 15 de 1955 


Juan Zorilla 

£i 28 de diciembre de 1855 nació en Mou 
tevideo el que, con el correr de los años, 
había de ser llamado “el poeta de la pa 
tria”, Juan Zorrilla de San Martín. 

Descendía de una noble familia españo¬ 
la. de esas que ostentan en las fachadas de 
sus moradas un escudo heráldico: pero la pa¬ 
labra noble tiene dos sentidos, uno que con 
los años quizá caiga en el olvido; otro, el 
que puede atribuirse sin retaceo al gran 
poeta, jurisconsulto, diplomático y maestro 
que fué Zorrilla de San Martín. 

En el escudo de los abuelos campeaba la 
máxima: 

“Vivir se debe la vida de tal suerte, 
que viva quede en 1a. muerte”. 

En sus libros no creo que jamás el poeta 
aluda a esa hermosa divisa de sus mayores: 
no hizo alarde de ella; eso hubiera estado 
reñido con su modestia cristiana; pero la 
vivió, y “vivo queda en la muerte” ese “poe 
ta de vida y verso”, según la bella expre¬ 
sión de Juana de Ibarbourou. 

Alguien ha dicho que decir Zorrilla de 
San Martín es decir la Patria. En efecto, la 
Patria fué, después de Dios, su gran amor. 
Le cantó con extraordinario lirismo, libre 
de nacionalismo exagerado y perturbador. 

En 1897 puede decirse que pone el fun¬ 
damento al inmenso monumento que va a 
erigir a ese Uruguay del cual dice “sin ser 
tampoco muy grande, lo es bastante para 
llenar mi corazón, es decir, para ser la más 
grande de las patrias, pues sólo ella puede 
hacer eso, que no es poco: llenarme el eo 
razón”. 

Se iba a inaugurar, en 1897, el monu¬ 
mento a los 33, en Florida. Los poetas uru¬ 
guayos fueron invitados a tomar parte en 
un concurso poético, cuyo tema sería pre¬ 
cisamente, la hazaña de La valle ja y los 
suyos. 

Zorrilla de San Martín tomó parte en el 
certamen escribiendo su Leyenda Patria. 
Había que someterse a ciertas condiciones 
de extensión, etc. Zorrilla no tenía un pa¬ 
triotismo sujeto a medidas: su poema, fué 
un desbordamiento de versos, de imágenes, 
de belleza. Perdió el concurso; era justo 
Pero cuando tuvo que recitar su Leyenda 
al pie del monumento, en el corazón de to 
dos los oyentes quedó consagrado el más 
alto poeta uruguayo, y nadie pudo olvidar 
a ese hombre pequeño, agigantado por el 
entusiasmo, diciendo por primera vez los 
los versos que, de entonces a acá, todo niño 
uruguayo ha oído y amado, porque no es 
necesario comprenderlo todo, para quedar 
subyugado por la melodía del ritmo y el 
ropaje de belleza con que el lenguaje viste 
a las ideas. 

Pasan los años y se pone otra piedra eu 
la obra de Zorrilla: es “Tabaré”, larga obra 
totalmente versificada, que evoca otro mo¬ 
mento de nuestra Historia, los albores de 
la conquista española. Sin embargo, no es 


de San Martín 

una composición épica. Aunque habla de 
guerreros, españoles y charrúas, están sus 
versos impregnados de gran ternura y me 
lancolía. Me parece ver en ellos como un 
ruego de perdón a la raza que se extingue 
frente a la conquista bárbara de los que no 
intentaron comprenderla. En la descripción 
de las cosas nuestras, ríos, árboles indíge 
ñas, flores, aves, se adivina cuán grande es 
el lugar que lo auténticamente nativo ocu¬ 
pa en el corazón del poeta, que, como ver¬ 
dadero poeta, infunde belleza tanto al dra¬ 
ma del indio como al escenario en que vi¬ 
ve su drama, real o supuesto. 

...“El trovador cristiano 
arroja, hámedo en lágrimas, 
un ramo de leurel en vuestra tumba, 
por si mártires fuisteis de una patria”. 

La obra cumbre del gran uruguayo es, 
sin duda, “La epopeya de Artigas”. La his¬ 
toria de este libro enorme es muy intere¬ 
sante. 

Habíase llamado a concurso para la 
erección del monumento a Artigas (que hoy 
puede admirarse en la plaza Independen 
cia). Los escultores que se presentaron no 
eran solo uruguayos. Era necesario que, 
como acto previo a la creación de su obra, 
conociesen al héroe y viviesen con él las vi¬ 
cisitudes de su epopeya. Zorrilla de San 
Martín fué su maestro; preparó para elIo¡> 
las conferencias que, reunidas más tarde 
en forma de libro, constituyen 1a. “Epopeya 
de Artigas”. .Muchas veces se ha dicho que, 
en consecuencia, nuestro héroe tuvo dos 
monumentos: la obra del escultor Zanelli 
y “La Epopeya de Artigas”. 

Minuciosa documentación, exaltada elo¬ 
cuencia, amor, sobre todo amor, ¿habrán 
logrado su propósito las palabras del poeta 
que contienen todo eso? Aunque no lo hu¬ 
bieran, quedará para siempre una obra di 
fícilmente superable. 

La culminación de su carrera de escritor 
es el libro escrito cuando ya la vejez esta¬ 
ba cerca: El sermón de la paz. Es todavía 
el patriota que habla; pero a la exaltación 
ha seguido la serenidad. De este libro y 
del que le siguió: “El libro de Ruth”, dice 
uno de sus comentaristas: “Libros serenos 
y misericordiosos. Libros de sana y clara 
docencia. Libros de bien. Libros cristia¬ 
nos... He aquí uno de los espíritus más 
cristianos que hemos encontrado en la vida”. 

En cuanto a mí, mientras releía “El ser¬ 
món de la paz”, pensaba que podría llamár¬ 
sele el libro del contentamiento, de la aus¬ 
teridad, de la humildad. 

Y pensaba que én nuestra época, en que 
todavía se habla (aunque menos) del amor 
a la patria, debía leerse más este libro es¬ 
crito por un hombre que hubiera contempla¬ 
do con tristeza y horror esta carrera de am¬ 
biciones donde cada cual anhela valerse de 
su patria para obtener mayores ventajas y 
no piensa en ella para servirla, aunque sea 


en la pobreza austera, como lo hizo este 
hombre grande que pudo decir, hablando de 
su casita de Punta Carreta: “Tengo yo un 
pedazo de terreno, que adquirí cuando 
aquello era un desierto, por poquísimo di¬ 
nero. Lo he cultivado por mí mismo, lo ca 
vo, lo riego y le llevo árboles vivos y semi¬ 
llas. Hasta puede decirse que yo he hecho 
esa tierra, como el holandés la suya, por¬ 
que le he sustituido, en gran parte, la are 
na y la conchilla de que estaba formada 
por tierra negra vegetal. 


La casa que allí he construido no es gran¬ 
de, y es también de muy poco precio; pero 
como está dada de blanquísima cal, puede, 
por su color de porcelana, satisfacer, me 
parece, el gusto más exigente. Es perfecta¬ 
mente amable, dígase lo que se quiera, con 
sus inocentes líneas y sus techumbres in 
genuas”. 

Quisiera citar mucho más; pero basta con 
eso para despertar el deseo de seguir leyen 
do. Quizá, como evangélicos, hallemos ex 
presiones en que discrepar, pero más seráu 
aquellas en que aprender de este católico 
intachable tanto en su vida pública como 
en su vida privada. 

Y ahora, para cerrar estas palabras, que 
uo son, por cierto, dignas del que las moti¬ 
va, vayan de nuevo las de Juana de Ibar- 
borou: 

“Yo no sé de qué metal 
hay que fundirle la estatua. 

Le falta riqueza al bronce, 
brillo y blancura a la plata, 
y es el oro muy helado 
para aquella ardiente alma. 

¡Ilay que moldearla de amor 
con un culto emocionado”. 

B. E. Pons. 


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informativo Valdense 

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4 t 




J 





















Diciembre 15 de 1955 


MENSAJERO VALDENSE 


11 


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VII CAMPAMENTO DEL NORTE 


Esta actividad juvenil de primavera se 
cumplió este año en la localidad de Arroyo 
Negro, Dep. de Paysandú, iniciada el 31 de 
octubre y terminada el lunes 7 de noviem¬ 
bre. El señor Luis Pons puso a disposición 
del Campamento su amplia y confortable 
casa y demás dependencias de su estableen 
miento con toda buena voluntad, integrán¬ 
dose él mismo a la familia campamentil. El 
amplio jardín, saturado de flores de vivos 
colores con el fondo verde del prado y del 
bosque, iros bacía sentir que estábamos en 
plena primavera, y que la mano del Crea¬ 
dor estaba presente y en generosa acción. 

La Comisión Organizadora local, inte¬ 
grada por Hugo Davyt, presidente; Mabel 
Griot, Nélida Dalmas, Angelita D. de Griot, 
Luis Pons y Aurelio Dalmas, cumplieron 
eficazmente su labor, asesorados por el Pas¬ 
tor Griot, designado director del Campa¬ 
mento. 

Concurrieron en total 34 acampantes, in¬ 
clusive 5 miembros de la Comisión Organi¬ 
zadora, procedentes de casi todos los de¬ 
partamentos del litoral uruguayo; localida¬ 
des como San Pedro, Col. Miguelete, Santa 
Catalina, Concordia, Dolores, Tomás Berre- 
ta, Nueva Valdense, Arroyo Negro, Paysan¬ 
dú y Chapicuy. 

Contamos con un excelente equipo de pro¬ 
fesores, pertenecientes a la Igesia Metodis¬ 
ta, dando así al campamento un aspecto un 
poco interdenominacional. De éstos, perso¬ 
nas de mucha experiencia en estas activida¬ 
des, como ser: el Rev. Enrique C. Balloch, 
de Mercedes, quien dictó una serie de cla¬ 
ses sobre el “Padrenuestro”, con' la profun¬ 
didad y claridad como él sabe hacerlo; la 
señora Juanita R. de Balloch, tuvo a su car¬ 
go las charlas de fogón, ofreciendo intere¬ 
santes relatos sobre sus experiencias e im¬ 
presiones de viaje por países del Pacífico 
Sud y Centro Americano; luego dos de la 
nueva generación de Obreros, el Pastor Mi¬ 
guel Brun, de Fray Bentos, quien dirigió 
con acierto los ateneos, presentando cada 
vez un tópico distinto sobre problemas de 
actualidad, que involucran el interés de la 


DE GIUSEPPE MAZZINI 

Con motivo del 150 9 aniversario del naci¬ 
miento de Giuseppe Mazzini, los grandes 
órganos políticos de tendencia liberal, en 
todo el mundo libre, han evocado la noble 
figura del ilustre hijo de Génova y han pues¬ 
to de relieve una vez más sus grandes idea¬ 
les políticos y sociales. Nos ha parecido 
oportuno señalar aquí el aspecto religioso 
de esta personalidad, de quien se dijo que 
“vivió en la luz de una visión espiritual, 
siendo creyente en el significado más alto 
de la palabra” y que el poeta Carducci lla¬ 
mó “el Ezequiel de Italia”, que se preocupó 
no sólo por el cuerpo de su patria, sino tam 
bién por el alma de su patria. 


juventud; finalmente la joven señora An¬ 
gelina de Brun tuvo a su cargo todo lo con¬ 
cerniente al canto, ensayo de canciones e 
himnos y preparación del coro del campa¬ 
mento. Además, relató las biografías de 
personajes luminares del cristianismo evan 
gélico actual en varias reuniones de fogón. 
Los devocionales matutinos estuvieron a 
cargo del Director del campamento, con la 
participación activa de acampantes, los 
cuales estuvieron siempre dispuestos a ser 
también “hacedores, y no tan sólo oidores” 

Complementaron la vida de la fran fami¬ 
lia del Campamento los juegos deportivos y 
sociales, caminatas, una excursión al “Paso 
de la Arena” (el balneario municipal de la 
colonia), la publicación del diario, los pro¬ 
gramas amenos de las reuniones de fogón. 
Nota destacada fué también la concentra¬ 
ción de las familias de localidades distan¬ 
tes, al lugar del campamento, el domingo 6, 
día de visita. Por la tarde se realizó un cul¬ 
to al aire libre, cuyo mensaje estuvo a car 
go del Pastor visitante Miguel Brun, ova¬ 
ción en la cual el coro del campamento 
cantó dos himnos, y el visitante señor Juan 
Dauiel Dalmas dirigió una oportuna exhor 
faeión a la juventud presente. La mayor 
parte del público permaneció para la reu¬ 
nión del fogón, preparada esta vez también 
para las visitas. 

El lunes 7 terminó el campomento con la 
reunión de “corazones abiertos” a la hora 
del fogón, en la cual oímos un buen núme¬ 
ro de testimonios e impresiones, reflejos del 
provecho sacado por los acompantes en esos 
días do estudio, meditación, sana alegría y 
una más estrecha comunión con nuestro Dios 
y Señor. 

Deseamos lo mejor para este grupo de 
acampantes, es decir, que los conocimientos 
adquiridos y las experiencias vividas sir¬ 
van para afirmarlos en su fe y enriquecer 
su vida espiritual de tal manera que sean 
como “la sal de la tierra”. 

C. A. Griot. 


¿Qué hacéis, escribía a un amigo, de esa 
parte de nosotros que es nuestra alma 9 
¿Creéis que el hombre es solamente una mᬠ
quina de producción, destinado al solo tra¬ 
bajo manual? Desengañaos. Las necesidades 
de la época en que vivimos son más espi¬ 
rituales de lo que pensáis. La necesidad re¬ 
ligiosa prepotente desde mis primeros es¬ 
fuerzos por el bien se ha fortalecido en mí. 
Creo en la misión del individuo hacia Dios, 
la Humanidad, la Patria. He cavado por 
mucho tiempo en mi corazón, en momentos 
de rebelión y de temores morales que no sa¬ 
bría describir, siempre en el fondo he en¬ 
contrado la fe. En ella moriré. Carta a 
M. X.). 

Dios existe. Dios vive en nuestra concien¬ 


cia, en la conciencia de la humanidad, err el 
Universo. Debéis adorarle y glorificarlo 
dondequiera se encuentra. La imagen de 
Dios se ha deformado en las almas inmor¬ 
tales de sus hijos. Dios quiere ser adorado 
en la ley, pero su ley es violada, negada; la 
naturaleza humana corrompida y vosotros, 
si no reaccionáis, ¿cómo podéis llamaros 
creyentes? (Deberes del hombre). 

Yo nunca he orado a Dios tan intensa¬ 
mente como ahora por los a quienes amo 
profundamente; ellos también oran por mí. 
Fostalezcámonos recíprocamente, sobre esta 
tierra sólo podemos ayudarnos por la fe, el 
afecto y la oración. En el Más Allá nos 
comprenderemos mejor. El rayo ,de fuerza 
y de vida que me reanima en momentos de 
abatimiento proviene de la oración de una 
criatura buena que en esos momentos pien¬ 
sa en mí. Es consolador pensar que mis ora¬ 
ciones pueden comunicar fuerza a los que 
sufren. Orad por mí. (Carta a X.). 


Nosotros veneramos a Jesús, el fundador 
de una época emanc'padora del individuo, 
el apóstol de la unidad, el profeta de la 
igualdad de los hombres. Nos postramos an¬ 
te El, como delante del hombre, quien más 
que nadie amó a sus semejantes. Su alma 
rebosaba de amor, se inclinó sobre un mun¬ 
do moribundo y le susurró palabras de fe 
y de amor. Y de ese fango humano surgió el 
mundo cristiano, de libertad y de igualdad, 
surgió el hombre imagen de Dios. 

Yo no creo en la muerte, creo en la vida, 
afirmación vigorosa de una fuerza que vie¬ 
ne de Dios. Las aspiraciones universales nos 
hablan de inmortalidad, de progreso infini¬ 
to, de un desenvolvimiento de facultades 
que, no pudiéndolo en el corto lapso de la 
existencia terrestre, ha de cumplirse en otra 
parte. De la inmortalidad nos hablan el ins¬ 
tinto del corazón, el recuerdo de los difun¬ 
tos, la última palabra del genio que muere, 
el rayo de fe que ilumina la frente del cre¬ 
yente. (Sobre la bula de Gregorio XVI). 

Cuando recibió la noticia de la muerte de 
su madre fué grandemente contristado. En¬ 
cerrado en su casa durante varios días, vi¬ 
vió, en constante comun’ón con la madre 
que “la muerte había transformado en án¬ 
gel del cielo”. Venció el dolor, diciéndose 
que la muerte no existe y cuando salió de su 
recinto se sentía más fuerte para la lucha. 
A Aurelio Saffi, cuando perdió su madre, 
escribía: Aurelio, la muerte no existe, la vi¬ 
da es vida, es inmortalidad. Tenías sobre la 
tierra una madre, ahora es un ángel. Como 
esta fe profunda en la inmortalidad, cuan¬ 
do sentía que su fin de aproximaba, escri¬ 
bió a sus amigos: Voy a otra parte a pro¬ 
seguir mi obra. 

Mazzini luchó contra los materialistas, 
porque falsean el concepto de la vida y la 
misión de la humanidad. “El materialismo, 
decía, apaga fatalmente la llama de los pen¬ 
samientos elevados, la chispa de la vida li¬ 
bre, lleva al despotismo”. 

Amó su patria. Hubiera deseado para ella 
una Reforma religiosa nacional inspirada 
por el Evangelio. No creía posible la exis» 


EL PENSAMIENTO RELIGIOSO 












12 


Diciembre l 9 de 1955 


tencia de una sola iglesia, pero creía en una 
grande revolución religiosa, cuyos princi¬ 
pios fundamentales debían ser la enseñan¬ 
za de Jesús y la renovación del corazón del 
hombre. “Yo creo que la misión del cristia¬ 
nismo no ha terminado, escribía; que con¬ 
tiene en germen en su concepción primiti¬ 
va el principio de libertad y de igualdad. 
Dios y libertad fundada en los principios 
evangélicos: he ahí nuestro lema”. 

El alma de Mazzini fue, pues, un alma re- 


MENSAJERO VALDENSE 


ligiosa, creyente. Murió en la fe y en la vi¬ 
sión de una grande reforma religiosa. Car 
ducci dijo de él: “Fué el último de los gran¬ 
des italianos antiguos y el primero de los 
nuevos”. 

Murió confortado por el evangélico En¬ 
rique Mayer, quien lo recordó siempre co 
mo una de las mejores almas que había en¬ 
contrado y de quien recibió como extremo 
viático, estas palabras de fe: “Quiera el 
buen Dios acoger en su seno mi alma”. 


Fiesta Anual de Canto 


En el Templo de Colonia Valdense cu¬ 
yas comodidades no fueron colmadas por el 
público (hecho que ocurre por primera vez en 
la historia de nuestras Fiestas de Canto con 
excepción de los días de lluvia) se realizó el 
sábado 19 de noviembre la Fiesta Anual de 


Himno de Conjunto, Coral de J. S. Bach 
N 9 16: Cristo fué inmolado. 

Coro de C. Cosmopolita. Ilimnario Evan¬ 
gélico N 9 33. 

Coro de Colonia, Coral de J. S. Bach N 9 
19; Mi Jesús, mi Salvador, 


Coros de Colonia y Tarariras (voces feme- 
Tí, Señor, de M. Reger (música original de 
ninas) : Lactamini in Domino. 

Coros de C. Valdense y C. Cosmopolita: A 
M. Lutero). 

Himno de conjunto: Coral de J. S. Bach 
N 9 48: “Cristo, en nosotros queda”. 

Coros reunidos : Le Serment de Sibaud y la 
“Bendición” de Lutkin. 

Los distintos grupos corales, unos más nu¬ 
merosos y otros más reducidos, unos 
más y otros menos equilibrados en las dis¬ 
tintas voces que los integraban, unos sor¬ 
teando mayores y otros menores dificultades, 
unos destacándose por la dulzura y otros por 
la pujanza de sus voces, unos manifestando 
haber logrado un empaste casi perfecto de 
de sus voces y otros acusando algunas defi¬ 
ciencias especialmente en cuanto a la emisión 
de la voz, pero todos con clara conciencia de 



Conjunto Coral que dió un gran Concierto en el Cine de la ciudad de Rosarlo el viernes 24 de novl embre. 
(Clisé cedido gentilmente por el Sr. Julio González Moreno, Director del periódico “La Unión” de Colonia) 


Canto, organizada^por la Comisión de Canto 
sagrado de nuestra Iglesia. 

También este año el programa se cumplió 
totalmente en horas de la tarde, siendo el 
culto de apertura a cargo del Pastor Señor 
Carlos N^grín y entonándose en el transcur¬ 
so del mismo algunos himnos, especialmen¬ 
te preparados por los Coros (Nos. 13, 141 y 
289 del Ilimnario) lo que ya permitió com¬ 
probar, a pesar de algunas deficiencias—. 
(¿ Cuándo nuestros Conjuntos corales prepa¬ 
rarán concienzudamente los himnos de con¬ 
junto?), el notable progreso alcanzado por 
nuestros Coros en lo que a emisión de la voz 
y calidad de voces se refiere. 

Después de un breve intervalo se desarro¬ 
lló, en forma continuada el programa que 
damos a continuación: 


Himno de Conjunto: Ilimnario Evangéli¬ 
co N 9 74: Cristo resucitó. 

Coro de Rincón del Rey, La Paz. Cántico: 
"Cristianos, encended las lámparas”. 

Coro de C. Miguelete: Himnario Evangéli¬ 
co N 9 84. 

Himnario de Conjunto. Coral de J. S. Bach 
N 9 35: Oh que fútil, oh que vana. 

Coro de San Pedro: Coral de J. S. Bach N 9 
5: Loado sé, Cristo Jesús. 

Conjunto Coral de la Iglesia de C. Valden- 
sc: Himnario Evangélico N 9 31. 

Coro de Tarariras: Coral de J. S. Bach N 9 
9 : Brillante en celestial frdgor. 

Himno de conjunto: Antiguo villancico 
francés “Canción de los ángeles”. 

Coro Col. Valdense: Cántico “Eterno Roi” 
del Himnario francés, 


lo que es y debe ser un conjunto coral cum¬ 
plieron satisfactoriamente su cometido. 

Hemos apreciado un enorme progreso en 
las Corales de J. S. Bach cantados en con¬ 
junto —magníficos el 16 y el 48— y en el can 
lo de la sublime “Bendición” que cerró el 
acto. 

En algunas palabras de clausura pronun¬ 
ciadas por el Presidente de la Comisión de 
Canto Sagrado, Pastor Silvio Long, fué ex¬ 
presada la gratitud de esa Comisión y de to¬ 
da la Iglesia a los Directores —profesor Ca- 
rámbula, señoras Alice B. de Artus y Violeta 
D. de Bertinat, señoritas Inés Long y Porcas 
M. Salomón, y señores Lindolfo Barolin y 
Silvio Long— y a todos los integrantes de 
los distintos Coros. Fué lamentada la ausen- , 
cia de los Coros de Colonia Suiza, Ombúcs de 

















Diciembre 15 de 1955 


Lavalle, San Salvador y Montevideo expre¬ 
sándose el deseo que puedan superarse las 
dificultades que han motivado esr.... ausen¬ 
cia que, naturalmente lia provocado la dis¬ 
minución en el público que hemos mencio¬ 
nado al empezar estas líneas. 

Muy oportunas fueron las Ultimas pala¬ 
bras del Presidente de la Comisión de Canto 
en las que exhortó a los Coros a seguir tra¬ 
bajando con ahinco, a fin de no desmerecer 
y no desaparecer frente a los demás (loros 
que han surgido en nuestro país, alcanzando 
aotables resultados en una actividad en la 
que, hasta hace muy pocos años, estábamos 
casi solos. 

Para ser lo más fieles y completos posible 
en nuestra crónica diremos que la grabación 
del programa de la Fiesta de Canto, irradia¬ 
da el día siguiente por Radio Colonia, estuvo 
a cargo del señor Robert, de C. Valdense y 
fue realizada de una manera muy satisfac¬ 
toria y que la ofrenda levantada a favor de 


MENSAJERO VALDENSE 


las Comisiones de Canto y de Radiofonía 
dió el resultado de 151 pesos. 

Hemos escuchado opiniones en el sentido 
de que 1a, fiesta de canto debiera durar to¬ 
do el día”... o “que la Fiesta de Canto de¬ 
biera realizarse un día domingo”... y que os 
preciso introducir innovaciones si se quiere 
mantener el interés por la Fiesta de Canto” 
y otras más que, por ahora, guardamos en el 
tintero. 

“Mensajero Valdense” abre sus páginas a 
todos los que deseen intervenir en el cambio 
de ideas cuya finalidad es —y no puede ser 
otra— el perfeccionamiento de ese instrumen¬ 
to para glorificar a Dios, que es el canto, ya 
que, al decir de Calvino “el canto posee una 
gran fuerza para tocar e inflamar el corazón 
de los hombres, para invocar y alabrar a Dios 
con un celo más vehemente y más ardiente”. 

Repórter. 


Misión Suiza en Africa 


Párrafos de una carta del Secretario Ge¬ 
neral de “La Mission Suisse en Afrique du 
Sud”, señor J. Badertscher, dirigida a la 
señora de Gallowd, fechada el 28 de octu¬ 
bre. 

. . .Por la Unión de Bancos Suizos hemos 
recibido la suma de fr. s. 192, correspon¬ 
dientes a pesos urug. 153.58. 

Permítame agradecer muy cordialmente 
su envío y trasmita, cuando se le presente 
la ocasión, nuestra viva gratitud a sus sus- 
criptores. 

Las Misiones de París y de Basilea, los 
Moravos, la Acción Cristiana en el Oriente 
y la Misión Suiza en el Africa del Sur es¬ 
tán tramitando una convención entre cinco, 
que entrará en vigencia el l 9 de Enero pró¬ 
ximo. Prevé un solo Boletín para las cin¬ 
co sociedades. Tomaremos la libertad de 
mandárselos y esperamos que sus suscrip- 
tores le reservarán buena acogida. 

¿En Suiza alemánica la colaboración se 
efectuará solamente entre las Misiones de 
París y de Basillea y la nuestra, y por el 
momento no habrá Boletín en común. 


Es bajo el signo del gozo y de la confian¬ 
za que estas medidas han sido adoptadas. 

Nota: La suma de $res. urug. 153.58 re¬ 
presenta las siguientes contribuciones: 


Escuelas Dominicales de: 


Cosmopolita . 

• ? 

9.00 

Colonia v San Pedro . 

11 

35.50 

Nueva Helvecia (1954-55) . 

11 

20.— 

Colonia Valdense . 

11 

22 .— 

Tarariras . 

11 

10.50 

Artilleros . . 

19 

1.58 

Ombúes de Lavalle . 

11 

10.50 

Señora L. B. de Reve) . 

91 

1.50 

Srta. N. Dubrugnou . 

11 

5.— 

Señora C. L. de Jaaregui 

11 

5.— 

Srtas. Blanca y Julieta Pons 

11 

20.— 

Sra. Héléne C. de Bertinat 

11 

3.— 

Sra. A. A. U. de Tron . 

11 

10.— 

Total . 

■ $ 

153.5S 


Ivonne Galland. 


LA INFANCIA DE JESUS 


Ningún autor ha podido, ni podrá nun¬ 
ca, dar una completa biografía de Jesús. 
Faltan los datos necesarios. Lo que los 
Evangelios proporcionan, con elementos 
biográficos preciosos, pero insuficientes, es 
un retrato de Jesús. Los documentos —se¬ 
guros— se limitan a una época solamente 
de su vida y muy breve. Un solo relato con¬ 
cierne a la infancia del Señor, la cual per¬ 
manecerá siempre envuelta en un velo de 
misterio. La sobriedad de los Evangelios 
contrasta notablemente con las abundantes 
invenciones relatadas en los evangelios apó¬ 
crifos. Los autores de estos escritos que han 
por mucho tiempo alimentado la edificación 
de los creyentes de las Iglesias de Oriente, 
no han imitado la discreción de los escrito¬ 


res bíblicos. Nos presentan a Jesús que se 
complace en exhibiciones vanidosas de su 
poder y su saber sobrenaturales; lo descri¬ 
ben en actos de dar a sus compañeros prue¬ 
bas sorprendentes de su divinidad y lo 
muestran castigando aquellos que no lo res¬ 
petan como pretende tener derecho a serlo. 

Por otra lado, encontramos en el segundo 
siglo un doctor de la Iglesia quien, pensan¬ 
do acrecentar la gloria del Maestro, creyó 
deber rechazar enteramente lo que nos ofre¬ 
cen los Evangelios respecto al nacimiento y 
la niñez de Jesús: Marción, quien enseña¬ 
ba que Jesús apareció en el mundo ya hom¬ 
bre hecho, sin pasar por las fases de la in¬ 
fancia y adolescencia. En un escrito desti¬ 
nado a sus feligreses afirmaba que “Jesús 


I * J 


había descendido del cielo a Capernaum en el 
año 15 del reino de Tiberio”. Admitía co¬ 
mo verídicos ciertos detalles de las ridicu¬ 
las invenciones de los evangelios apócrifos, 
siendo escandalizado por todo lo que reve¬ 
laba humanidad, modestia en Jesús. Es du¬ 
rante los treinta años de obscuridad y de 
silencio pasados en Nazaret que fueron pre¬ 
parados los otros dos o tres años de activi¬ 
dad pública, gracias a lo cuel renovó la faz 
del mundo, restableció la comunión entre 
cielo y tierra. 

¿Cómo transcurrió ese período, el más 
largo, pero menos conocido de su vida? Los 
datos auténticos que tenemos en torno a 
este lapso de tiempo se reducen a estas bre¬ 
ves punturas: o esas crecía y se fortalecía, 
sienuo lleno de saDiduria y la gracia de 
Dios era so ore él”. Con esta frase, el evan¬ 
gelista lmcas traza el cuadro de la infancia 
de Jesús. Es así que resume todo su des¬ 
arrollo desde la infancia a la madurez. Y de 
todo este tiempo conocemos un solo detalle: 
el primer viaje de Jesús a Jerusalem cuan¬ 
do tema doce anos, ei episodio uei tempio 
en memo de ios uoctores y la escena se ter¬ 
mina asi: descendió a iNazaret y les (a sus 
paures; esLaua sometido. 

La primera educación religiosa de Jesús 
fué la obra de su madre. Luego ha de haber 
frecuentado la escueia de la omagoga, uon- 
de estudio la ¡Sagrada Escritura, m ese en¬ 
tonces la instrucción era únicamente reli¬ 
giosa. be asinino sai esruerzos la substan¬ 
cia de los Escritos ¡¿agrados, como su en¬ 
señanza lo muestra. 

Muy temprano tuvo conciencia del ele¬ 
mento divino que estaba en él, todo el epi¬ 
sodio, ya mencionado, de Jesús en el tem¬ 
plo a la edad de doce años, suministra a ese 
respecto una prueba preciosa. Contesta a la 
madre: ¿Bor qué buscarme? ¿No sabíais 
que debía encontrarme en la casa de mi 
Ladre ? 

Es el instinto religioso que se manifies¬ 
ta espontáneamente en esa palabra del niño 
y que hacía presentir cuál había de ser su 
porvenir. Hay, en él, más que concnencia 
de una existencia divina o de una relacióu 
única con Dios, se trata de un vínculo na¬ 
tural que no se discute. Intuición religiosa 
desuna claridad única, más intensa en ese 
momento, tal vez, pero que debe haber sido 
permanente. 

Su infancia Jesús la transcurrió, como he¬ 
mos dicho, en la aldea de Nazaret, trabajan¬ 
do con su padse — ¿no es el carpintero? 
(Marcos), ¿el hijo del carpintero? (Mateo), 
dice la gente al oírle hablar en la Sinago¬ 
ga. Schneller en su libro ¿Conoces el país? 
quiso dar a la palabra carpintero el signi¬ 
ficado de empresario en construcciones y así 
explicaría el cambio de domicilio de José, 
que vino a habitar a Nazaret. Pero Justín, 
uno de los padres de la iglesia en el segun¬ 
do siglo, presenta a Jesús haciendo arados 
y yugos, símbolos de paz. El oficio tenía 
que ser duro. Probablemente José había 
muerto, no se habla más de él. A partir de 
ese momento Jesús es “el hijo de María”. 

¿Tenía Jesús hermanos? Es sabido que la 
teología católica lo niega. Un autor en su 
comentario escribe que en arameo como en 




















14 


M ENSAJEKO VALDtíNÜB 


Diciembre ló de 1955 


hebreo el vocablo hermano significa no so¬ 
lamente hermano, quiere decir también her¬ 
manastro, y a veces pariente cercano, pri¬ 
mo, sobrino. No hay ‘término para decir 
primo. Contesta la teología protestante: no 
es exacto afirmar que existe un vocablo pa 
ra decir hermano y primo. Y si es cierto 
qne en los idiomas semíticos el vocablo her¬ 
mano puede significar primo o sobrino es 
siempre en el sentido general de pariente, 
nunca cuando se quiere indicar con preci¬ 
sión en grado de parentesco, como es el 
caso en los Evangelios, allí donde se habla 
de la familia de Jesús. 

EL CENTENARIO 

El mejor monumento. — Dice el Dr. Jor¬ 
ge P. Howard en uno de sus escritos: “Hay 
dos figuras en la Biblia que siempre me han 
interesado y que me gusta poner en paran¬ 
gón una con otra, comparando su vida y su 
obra. Una es la figura de Jacob, patriarca 
del pueblo hebreo, y la otra es de Absalón, 
hijo del rey David y príncipe de Israel. Am¬ 
bos hicieron algo que el historiador creyó 
de suficiente interés como para consignarlo 
en una página de su relato. Uno cavó un 
pozo, y el otro construyó una especie de obe¬ 
lisco que inmortalizaría su nombre. Jacob 
fué el que cavó el pozo; Absalón levantó la 
pirámide, monumento perpetuo a su orgu¬ 
llo de estirpe. 

En aquella tierra, la grave escasez de agua 
constituía un continuo problema. Quien ca¬ 
vaba un pozo y encontraba agua, ejecutaba 
una obra social de gran valor. El pozo de 
Jacob estaba a orillas del camino real que 
corría de norte a sur en Palestina. Era el 
único camino para el tránsito de las cara¬ 
vanas que iban desde Egipto hacia el nor¬ 
te, o que venían desde Siria al sur. Cuando 
una caravana divisaba desde la distancia 
los árboles del oasis que habían crecido aire, 
dedor del pozo, los fatigados peregrinos sen¬ 
tíanse animados, los niños que lloraban de 
calor y cansancio, corrían para llegar pri¬ 
mero a las aguas. Los animales instintiva¬ 
mente aceleraban el paso. Después de dis¬ 
frutar de un delicioso descanso, aquellos pol¬ 
vorientos viajeros emprendían de nuevo su 
viaje, refrescados y animados. 

Cerca del mismo camino, el príncipe Absa¬ 
lón construyó su pilar, monumento que satis¬ 
facía su egoísmo. No tenía hijo que conser¬ 
vara la memoria de su nombre. En los cos¬ 
tados de la base que sostenía la columna, hi¬ 
zo esculpir en letras de molde su nombre. 

.. .Cuando los viajeros cansados y sedien¬ 
tos llegaban frente al obelisco de Absalón, se 
detenían brevemente, admiraban la construc¬ 
ción, pero luego emprendían de nuevo el via¬ 
je, tan cansados y polvorientos como antes. 

En nuestra imaginación podemos ver a 
los niños como miran desilusionados hacia la 
mole de granito que no hace nada para 
ellos. 

Pero más tarde al llegar al pozo de Ja¬ 
cob les vemos correr contentos para apa¬ 
gar con largos sorbos su sed, y para hun¬ 
dir sus manecitas en las refrescantes aguas”. 


Primogénito de numerosa familia —cua¬ 
tro hermanos y por lo menos dos hermanas 

_ Jesús trabajó para ayudar a su madre 

El trabajo manual era honrado entre los ra¬ 
binos. Los maestros ilustres ejercían un ofi¬ 
cio manual. Hillel era partidor de leña, Je¬ 
sús fué carpintero hasta el momento en que 
los suyos pudieron ganarse la vida y cuan¬ 
do en la plena madurez de espíritu, había 
llegado la hora de iniciar su ministerio. 

(Continuará). 

y MONTEVIDEO 

Ciertamente, el pozo de Jacob era una obra 
social de gran valor, de tal suerte que las 
generaciones sucesivas recordaban el nom- 
bre del patriarca con gratitud. El obelisco 
de Absalón, no tenía ninguna utilidad prác¬ 
tica. 

Hay, sin embargo, otros monumentos, me¬ 
jores aún que el pozo de Jacob, porque sir¬ 
ven para satisfacer las necesidades espiritua¬ 
les de los hombres. Son los que constituyen 
medios de anuncio del Evaangelio de salva¬ 
ción. 

Fué precisamente junto al pozo de Jacob 
que Jesús dijo a la Samaritana: “Cualquie¬ 
ra que bebiere de esta agua, volverá a tener 
sed; mas el que bebiere del agua que yo le 
daré, para siempre no tendrá sed: mas el 
agua que yo le daré, será en él una fuente de 
agua que salte para vida eterna”. (Ev. Juan 
4: 13, 14). 

Al contribuir para la construcción del 
Templo de Montevideo, colaboramos para 
levantar un monumento que será instrumen¬ 
to de difisión del mensaje de salvación. 

¿Quién no colaborará con gozo y genero¬ 
sidad? 

Un gesto ejemplar de Mme. Lantaret. — 

La señora Elisa Gay de Lantaret es una 
distinguida dama cristiana que reside ac¬ 
tualmente en Pomaretto (Valles Valdenses). 

Ella vino muy joven a América del Sur, 
cumpliendo al lado de su esposo, el Pastor 
Pablo Lantaret, un ministerio bendecido en 
Ombúes de Lavalle y San Salvador. 

Después de algún tiempo, el Pastor Lan¬ 
taret aceptó el cargo de Agente de la So¬ 
ciedad Bíblica de Londres, para la Argen¬ 
tina y el Uruguay, y con residencia en Ro- 
sario de Santa Fé, en donde falleció en ma¬ 
yo de 1898. 

Después del fallecimiento de su esposo, 
Mme. Lantaret regresó a Italia, pero de¬ 
jando una parte de su corazón en Améri¬ 
ca del Sur. Ella sigue interesándose acti¬ 
vamente en la vida de este distrito, está en 
correspondencia con varias familias sud¬ 
americanas, lee nuestros periódicos y recibe 
con suma cordialidad a los “sudamericanos” 
que llegan a visitarla en su apacible villa 
“Mon Repos” de Fomaretto. 

Enterada de los proyectos de edificación 
conmemorativa en Montevideo, Mme. Lan¬ 
taret nos ha hecho llegar, por intermedio del 
Pastor Ernesto Tron, una donación de diez 


mil liras, en memoria do su esposo, acompa¬ 
ñando esa generosa donación con estas pa¬ 
labras : 

“Pensamos con simpatía en vuestra gran 
tarea, y hacemos los mejores votos para que 
ese memorable centenario pueda cooperar a 
la gloria de Dios, y que el Templo que será 
construido en Su Nombre sea un vínculo en¬ 
tre los creyentes y un llamado para todos”. 

¡Muchas gracias, Mme. Lantaret, por el 
bien que Ud. nos ha hecho! 

# — 

En nombre del Comité Ejecutivo y en el 
mío propio, deseo a todos los colaboradores 
feliz Navidad y un Año Nuevo muy ben¬ 
decido. 

Juan Tron. 

Av. Garibaldi 2809 Ap. 9, Montevideo. 

Campamento de Trabajo 

Durante el mes de julio pasado se cele¬ 
bró en el Parque 17 de Febrero otro Cam¬ 
pamento de Trabajo, bajo la dirección del 
pastor W. Artus y administración de la 
Srta. E. Gilíes. 

Trabajos realizados: se hizo una impor¬ 
tante ampliación en el puente de entrada; 
se plantaron árboles y plantas, especialmen¬ 
te en la nueva sección del Parque para fa¬ 
milias; se construyó una nueva vereda; se 
prepararon las vigas del salón de estar pa¬ 
ra su pintado; se arregló el alambrado; se 
efectuó un relleno de tierra en el camino 
de entrada; acarreo de piedra y arena; lim¬ 
pieza general; preparados de comidas, etc. 

As.stencia: Hubo un total de 124 asisten¬ 
cias, tomando parte 45 diferentes personas. 
Cabe destacar que el resultado de este año 
fué superior a otros años en trabajos, com¬ 
pañerismo, administración, porque un gru¬ 
po de una docena permaneció toda la se¬ 
mana. 

Donaciones: Llegaron buenas donaciones 
de Valdense, Cosmopolita, San Pedro, J. La- 
caze, O. de Lavalle y Tarariras en sustancias, 
y en dinero de la U. C. de Alférez, Máximo 
Oronoz, Sra. Ivonne Galland y Pastor E. Ba- 
lloch. Cabe destacar el generoso apoyo de 
la U. C. de Alférez que al no poder enviar 
acampantes, reunió una suma de dinero en¬ 
tre sus asociados y la remitió con una carta. 

El Pastor C. Negrin que tenía a su cargo 
la dirección espiritual del Campamento no 
pudo asistir por enfermedad; suplieron en 
parte los Pastores Bertinat y Artus. 

Costo: Dadas las importantes donaciones, 
1a. Administración del Parque solamente tu¬ 
vo que disponer de $ 63,48 para dicho cam¬ 
pamento. 

f 

La Comisión agradece sentidamente a to¬ 
dos los que prestaron su valiosa colaboración 
para el excelente resultado de este campa¬ 
mento. De esta manera nuestro Parque si¬ 
gue el camino de constante mejoramiento 
para un más eficaz servicio como instru¬ 
mento de la Iglesia. 

LA COMISION. 













Diciembre 15 de 1955 


MENbAJEKO VALUENSE 


15 


AGRADECIMIENTO 

Margarita G. de Jourdan e hijos desean expre¬ 
sar a todas las personas que los acompañaron en 
su reciente duelo, su profundo agradecimiento por 
todas las múltiples manifestaciones de simpatía 
recibidas. 


ECOS VALDENSES 

URUGUAY 

PASTORADO DE LNORTE. — Enlace. — En 

el templo de Nueva Valúense el 3 de diciem¬ 
bre íué bendecido el eulace de Alberto I. Ber- 
tinat con Dora Forneron, quienes fijaron su re¬ 
sidencia en esa colonia. 

Examen de Catecúmenos. — En distintas fe¬ 
chas del mes de noviembre fueron examinado 
y aprobados los siguientes catecúmenos: de 
Chapicuy, Edilma Tourn, Otto y Enzo Rochon - 
de Paysandú, Miriam Gauthier, Ida Wais y Fer¬ 
nando Dalmus; de Arroyo Negro, Eili Jourdan, 
Nélida Nan y Mario lticea; de Nueva Valúense, 
Milton y Rubén Justet, Delmo A. Ugon, María 
Esther Martínez. Amalia, María, Amauri y Ariel 
Ghissoli. Varios no se presentaron a examen, pol¬ 
lo cual fueren aplazados para el año próximo. 
Un grupo de catecúmenos alejados de los cen¬ 
tros de actividades eclesiásticas siguen el cur¬ 
so por vía postal. 

Enfermos. — Mejoran en su estado de salud 
el señor Alberto Cbarbonmier, de Young, y la ni 
ña Mabel Dalmas, de Col. Arroyo Negro. Algo 
delicada de salud la señora Emma D. de Ros¬ 
tan, de Nueva Valúense. 

Concentración en Chapicuy. — Con motivo del 
pic-nic anual de la escuela dominical de la loca¬ 
lidad, se realizó una concentración de las fami¬ 
lias valdenses de la zona y las metodistas de 
Salto, el 20 de noviembre, en la propiedad del 
señor Abel Rochon. Los locatarios ofrecieron un 
almuerzo a los visitantes. Por la tarde se reali¬ 
zó’ un culto cuyo mensaje estuvo a cargo del 
Pastor Metodista Eugenio Stockwell. Fué una 
excelente oportunidad, la primera de esta Índo¬ 
le, para que los miembros de ambas iglesias se 
conocieran y confraternizaran. 

Nace una Unión Cristiana. — En la ocasión 
arriba mencionada, y después de los actos de la 
tarde, el grupo valúense de Chapicuy se consti¬ 
tuye en Asamblea para estudiar la posibilidad 
de organizar una entidad de jóvenes. Luego de 
debatido el tema, por resolución unánime, que¬ 
dó fundada la Unión Cristiana de Chapicuy, 
cuya primer Comisión Directiva fué asi consti¬ 
tuida: Dino Negrin, presidente; Daniel Arduin, 
vicepresidente; Víctor Rochon, secretario; Ariel 
Courdin, prosecretario; César Tourn, tesorero. 
Deseamos que esta nueva entidad sea un medio 
eficaz para avivar y profundizar la vida espiri¬ 
tual y cultural en la colonia. 

El Pic-nic Anual de fin de año realizó la es¬ 
cuela dominical de Arroyo Negro el domingo 4 
de diciembre en el "Paso de la Arena”. Por la 
tarde se realizó un acto cuya parte devocional 
estuvo a cargo del director de la escuela domi¬ 
nical, señor Daniel Pons, y el resto sel progra¬ 
ma por los alumnos con recitados y cantos. 

Homenaje. — La Unión Cristiana de Paysan¬ 
dú ofreció un Junch a las socias señoritas Nelly 
Gonnet y Mabel Griot, el 8 de diciembre, con 
motivo de la exitosa terminación de sus estudios 
magisteriales en el Instituto Normal de esta ciu¬ 
dad. 

Asamblea. — La misma entidad arriba men¬ 
cionada realizó su Asamblea Anual el 27 de no¬ 
viembre, renovando la C. Directiva, la que que¬ 
dó integrada de la siguiente manera: Presiden¬ 
te, Lila Long; Vicepresidente, Máximo Pons; 
Secretario, Fernando Dalmas; Prosecretaria, 
Aimée Planchón; Tesorera, Dorrie Pons; Voca¬ 
les, Agustina D. de Pons y Héctor Franchini. 

Las Ligas Femeninas Valdenses realizaron sus 
respectivas Asambleas Anuales para el estudio 


de sus informes y designación de las Comisiones 
Directivas para 1956. Estas fueron integradas 
de la siguiente manera: 

Liga de Faysandú. — Presidente, Aimée Plan¬ 
chón; Vicepresidente, C. A. M. de Griot; Secre¬ 
taria, Alicia B. de Barreto: Prosecretaria, Ma¬ 
ría Luisa G. de Gonnet; Tesorera. Emilia B. de 
Guigou. 

Liga de Nueva Vaidense. — Presidente, Emi¬ 
lia It. de Davyt; Vicepresidente, C. A. M. de 
Griot; Secretaria, Estela P. de Rivoir; Prose¬ 
cretaría, Julio Germanet; Tesorera, Elvira J. de 
Malan. 

Liga de Arroyo Negro. — Presidente, Julia M. 
de Dalmas; Vicepresidente, Angelita D. de 
Griot, Secretaria, Rita D. de Planchón; Presiden¬ 
ta, Teresa Guigou; Tesorera, Blanca G. de Nan. 

MIGUELETE. — El domingo 27 de noviem¬ 
bre se efectuó la fiesta de canto de la escuela 
dominical del Centro. Presidió el Sr. Negrin. 
Intervino mucho público, que pasó momentos 
agradables, asistiendo al desarrollo del progra¬ 
ma preparado. 

—Para el 11 de diciembre el coro prepara un 
te-espectáculo a beneficio del mismo. 

—La escuela dominical está preparando un 
programa con motivo de la fiesta de Navidad. 

Enlace. — El 19f de noviembre se realizó la 
bendición del matrimonio de los jóvenes Nildes 
Aurelio Travers con Olga Y. Félix Pontet. La 
nueva pareja se radicará en esta colonia. 

Baustismos. — María Aurelia Bonjour, de Car¬ 
los A. y Chela Pilón, y Carlos Emilio Walser, de 
Carlos y Nilda Constantín. 

Enfermos. — Fué operado el joven Denís Jour- 
dán. Un nuevo atraso tuvo la Sra. Mag. P. de' 
Roland. Se halla restablecida la Sra. Catalina 
G. de Lausarot y la hija Gloria. Estuvieron en¬ 
fermas las Srtas. Delia Mondon y su hermana 
Elvira. 

Se dió principio a la recolección de las siem¬ 
bras. 

ARGENTINA 

BUENOS AIRES. — Vida de la Iglesia. — En 

el año 1955 nuestra congregación ha cumplido 
su 4ó año de vida; un año difícil a causa de dos 
revoluciones que han producido las notorias cri¬ 
sis políticas y económicas. 


—En la asamblea de la Iglesia de principio 
de año, la congregación resolvió trasladar los 
cultos de la Iglesia anglicana de San Pablo a 
la Capilla de la Facultad Evangélica de Teolo¬ 
gía, cedida provisoriamente; el horario restrin¬ 
gido y el elevado alquiler (triplicado dentro de 
pocos meses), llevaron a esta decisión. 

—La situación financiera se ha relevado siem¬ 
pre más precaria. La congregación se compone 
ae pocos miembros contribuyentes, generalmen¬ 
te grupos laminares, casi todos obreros o pe¬ 
queños empleados de recursos limitados; las 
personas ue mayores posibilidades se mantienen 
con pocas excepciones al margen de las actici- 
daues eclesiásticas, sin haber generalmente lle¬ 
gado a constituirse miembros. Y por estas cau¬ 
sas el Consistorio ha debido solicitar a la Co¬ 
misión Ejecutiva que por este año la eximiese a 
nuestra congregación del pago de la cuota asig 
nada por la última Conferencia Anual. Releva¬ 
mos en esta oportunidad la grande ayuda que 
es para nosotros el hecho que el pastor perci¬ 
ba sus honorarios como profesor de la Facultad, 
porque de otra manera sería imposible para la 
Iglesia mantenerlo. Sin embargo, su doble ac¬ 
tividad influye muy negativamente sobre el 
tiempo a su disposición. 

—Las distancias constituyen otro problema 
para nuesua cun 0 i'egueion. ino tiene evmence* 
mente soiucion y ía congregación registra un 
porcentaje muy oajo ue uecueucias ai cuito: ra¬ 
ramente mas ue j.o-2b personas ue un total üe 
bu, una cana lana ue aquel entusiasmo que to- 
uas las congregaciones recieu constiuiíuas de¬ 
berían tener, constituyen, acemas, un proble¬ 
ma toñas aquellas personas ue origen valúense 
que no son miembros ue la Iglesia ni de ningu¬ 
na otra uenominacion evangélica. Por las distan¬ 
cias ña siuo miposibie, y lo será para el porve¬ 
nir, organizar una escuela dominical o un cate¬ 
cismo reguiares, lo que signiiica que muchos jó¬ 
venes son perdidos para la Iglesia, frecuentando 
en la mejor de las hipótesis otras congregacio¬ 
nes. La asamblea de íin de año resolvió adop¬ 
tar la siguiente moción, propuesta por el Con¬ 
sistorio: 

"La asamblea de la Iglesia, enterada de que 
la mayoría de los miembros no cumplen con 
los requisitos estatutarios de la membrecía 
(frecuencia regular de los cultos y contribucio- 


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nes proporcionales a SU3, recursos) autoriza al 
Consistorio a que proceua, pro vía concuna con 
los interosauos, a elimínanos uei registro ele 
nuemoros”. 

—ti ¡ocal de cuito constituye otro problema. 
Somos añora iiuespenes ue ia ¿acuitau Ev'angé- 
lica ae ieoiogía, hasta que encontremos otra po- 
siDiiiuad. Cuanuo será, es impusioie decir; la 
¿'‘acuitad insiste sobre el carácter provisorio del 
hospeuaje y ue otra parte, parece arriesgado pe¬ 
dir uua elevada suma ae amero para la adqui¬ 
sición de ua inmueble, en la situación de crisis 
en que se encuentra la congregación. 

—Las actividades del Pastor son, sin duda, 
uua de las causas de la crisis: debería quedar 
claro que una Iglesia, en sus primeros años de 
vida, como la nuestra, no puede desarrollarse 
ni siquiera mantenerse con un pastor que le 
puede dedicar sólo pocas horas semanales, a 
veces con sacrificio. Como se ve, es un proble¬ 
ma más sin solución; sin embargo, la situación 
de Montevideo, tan parecida a la nuestra, nos 
exhorta a esperar. 

—La evangeüzación es una tarea claramente 
no sentida por los miembros de nuestra Igle¬ 
sia, la congregación parece todavía no darse 
cuenta que éste no es un lujo sino una necesi¬ 
dad para una comunidad cristiana. Tenemos la 


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impresión que muchos miembros quieran deli¬ 
beradamente aislarse, quedarse “entre nous’’. A 
esto se añade que muchos han expresado al pas¬ 
tor sus dudas acerca de la necesidad y de la 
oportunidad de la existencia de una Iglesia val- 
dense en esta capital, en que hay tantas deno¬ 
minaciones hermanas, cuyos templos quedan a 
veces a pocas cuadras del domicilio de cada uno. 

—Un problema típico tal vez sólo de la gran 
ciudad es el de las mudanzas de algunas miem¬ 
bros a otro domicilio, sin enterar del asunto a 
nadie del Consistorio; esto significa no poderles 
ayudar ni señalarles a la congregación evangé¬ 
lica más cerca. Este año unos 3 o 4 nombres 
han desaparecido. 

—La Liga de Jóvenes pudo funcionar este año 
relativamente bien, interviniendo también algu¬ 
nas personas extrañas a nuestro ambiente. De 
10 a 20 jóvenes se han regularmente reunido, 
estudiando la confesión de fe dicha del 1655 o 
tratando problemas culturales o de actualidad. 

—La Liga Femenina este año no ha podido 
desarrollar ningún programa digno de mención, 
•a causa de las distancias. 

—El problema de la locomoción pastoral había 
hecho un buen paso adelante desde agosto, con 
la adquisición por parte del pastor de un mo¬ 
desto coche. Esto ha permitido desarrollar un 
programa de visitas, que no habría sido posi¬ 
ble cumplir de otra manera. Sin embargo, los 
gastos de manutención se revelaron demasiado 
elevados para que la congregación pudiera po¬ 
nerlos en su presupuesto para el año que vie¬ 
ne, así que el pastor queda ahora sin este indis¬ 
pensable medio de visitación. 

Al fin, quisiéramos agradecer a todos los que 
han ayudado al pastor en su difícil tarea: a los 
miembros del Consistorio, al estudiante Delmo 
Rostan, por su predicación, a las estudiantes 
Srtas. Dorado y Long por su ayuda en la con¬ 
fección del Boletín y en las acticidades de la Li¬ 
ga de Jóvenes; a la Srta. Beux por haber regu¬ 
larmente tocado el armonio, a los hermanos 
Rocchi-Lanoir y Cl. Beux por su trabajo de vi¬ 
sitación. Y ¿qué decir de los muchos que, por no 
conocerlos, no podemos agradecer explícitamen¬ 
te? En medio de tantas notas negativas, tene¬ 
mos aquí, sin duda, un elemento positivo. 

El día 13 de noviembre ha sido bautizada poi 
el pastor, Rosa Valentina Viera, hija de nuestro 
hermano Urbano Viera, de Lanús. ¡Que el señor 
añada su bendición a lo que nosotros, sus sier¬ 
vos, cumplimos en su nombre! 

Nuestra hermana Blanca Mondon, después de 
una larga enfermedad, pudo al fin visitar a sus 
parientes uruguayos. Le deseamos un período de 
buen descanso después de la prueba. 

Nuestro hermano Pablo Bertín ha pasado por 
la prueba de una grave enfermedad y está len¬ 
tamente recobrando sus fuerzas. Ha sido un año 
difícil para esta familia. ¡Que el Seññor conti¬ 
núe velando sobre estos hermanos! 


In Memoriam 


"Yo soy la resurrección y la vida, el que cree 
en Mi, aunque esté muerto vivirá”. 

NUEVA VALDENSE. — Dupto. Rio Negro. — 
El 15 de noviembre falleció en esta localidad el 
señor Carlos Rostan Garrou, a la edad de 63 
años. Había nacido en Colonia Valdense; sus 
padres Dn. Francisco y Catalina Garrou; hijo 


de un hogar piadoso, cuya influencia fué bien 
evidente en su vida de piedad inalterable. Vivió 
y trabajó muchos años en Tarariras, donde for¬ 
mó su hogar. En 1927, con su esposa y sus tres 
hijos, se radicó en la naciente colonia Nueva 
Valdense, siendo uno de sus fundadores, y don¬ 
de vivió hasta el día del llamado Supremo. In¬ 
tegró el primer Consistorio de la joven iglesia 
de Nueva Valdense, en la cual actuó hasta el 
presente, salvo el intervalo de uno o dos perío¬ 
dos. Ultimamente era Anciano y secretario del 
Consistorio. Fué sensible a los problemas de la 
Congregación. Amaba su iglesia, evidenciándo¬ 
lo por su interés a la vida de la misma. Siem¬ 
pre le hallamos paciente y resignado en la prue¬ 
ba de largos meses de enfermedad. Después de 
una grave operación fué decayendo paulatina¬ 
mente en su estado físico hasta produciree el 
desenlace en la fecha mencionada. Dos días an¬ 
tes en un culto familiar, rodeado por los suyos, 
solicitó al Pastor se cantara el himno que co¬ 
mienza: “¡Más cerca, oh Dios de tí, más cerca, 
si!” Fué sepultado en Young, el día siguiente, 
con un numeroso acompañamiento. Renovamos 
nuestras simpatías cristianas y deseamos el con¬ 
suelo de lo Alto a la esposa, Emma Davyt de 
Rostan y a sus hijos Haidely, Walter y Nelson y 
demás familiares. 



Federico Tourn, nació ..^rá, Italia; falleció en 
Dolores a la edad de 83 años el 8 de agosto de 
1955. 



Juan Pedro Tucat Rostan, nació en La Paz (Colo¬ 
nia) el día 9 de noviembre de 1831; falleció en 
Dolores el 9 de noviembre de 1955. 


9625TF 626 

05-27-04 32180 XL